Renta básica, de Christian Tod.

PENSAR LA UTOPÍA.

“Creo que la democracia hoy en día se ha convertido, en buena medida, en consentimiento manipulado, no forzado, sino manipulado, cada vez más manipulado, con la ayuda de la publicidad”

Erich Fromm (1900-1980)

La crisis mundial de hace menos de una década ha destapado las entrañas de una sociedad basada en un modelo económico insostenible, donde el 1% posee la misma riqueza que el 99% restante, y en el que la globalización, y la incorporación al mercado laboral de la automatización, elementos que vienen a cambiar completamente las estructuras de las finanzas económicas mundiales, con las graves consecuencias como la desaparición de puestos de trabajo, y un sistema que no podrá asimilar la gran mano de obra laboral que no tendrá disponibilidad de acceder a ningún trabajo. Problemas acuciantes para un sistema económico que deberá reiniciarse y encontrar otro modelo sostenible, en el que todas las personas del mundo encuentren su espacio y puedan vivir dignamente.

La película de Christian Tod (Linz, Austria, 1977) reputado economista que ha hecho de la renta básica su objeto de estudio, aborda de manera didáctica y profunda todos los aspectos de las causas nefastas del actual modelo económico y las posibles ideas para frenar este caos vital como la aplicación de una renta básica garantizada en el que las personas puedan cobrar del estado una retribución mensual para llevar a cabo su vida. El cineasta austriaco habla con empresarios, economistas, sociólogos, psicólogos, trabajadores, políticos, activistas y otros expertos en el tema para dialogar sobre la aplicación de esta renta, evaluando concienzudamente sus pros y contras, a partir de las experiencias ya realizadas en los años setenta y ochenta en pequeñas comunidades de Canadá y EE.UU., y los más recientes experimentos en una comunidad muy pobre en Namibia, estudiando sus resultados a nivel económico y sociológico en la población que participó en estas pruebas sobre la renta básica.

La película-documento hace un recorrido exhaustivo y profundo sobre las personas que a través de asociaciones reivindican la aplicación de una renta básica, desde Suiza, Alemania, Namibia o EE.UU., donde expertos en la materia nos explican un modelo económico que redistribuiría la riqueza y ayudaría a acabar con las gravísimas desigualdades económicas actuales. También, se expone, de un modo sencillo y claro, la idea de trabajar por dinero, y las consecuencias, positivas y negativas, que resultarían de trabajar sin tener que depender del sueldo, de terminar con ese poder indigno de aquellos que ofrecen el trabajo, y los otros, que dependen de él para sobrevivir. Un abanico de personas que alrededor del mundo defienden la renta básica y otros, por el contrario, se muestran completamente contrarios a su aplicación, esgrimiendo sus argumentos, basados en la pérdida de un modelo económico que, por otra parte, ya ha dado graves síntomas de su ineficacia y de pedir a gritos un cambio o la tecnología lo cambiará porque se será más factible económicamente hablando.

Tod construye una película que ayuda a reflexionar y a acercarse al tema de la renta básica desde múltiples puntos de vista y su necesidad en este mundo más desigual, y lo hace recurriendo a todos los elementos habidos y por haber, como los dibujos animados, o la saga de Star Trek (tanto la serie clásica como las películas, posiblemente la obra audiovisual que mejor ha plasmado los cambios y avances tecnológicos que nos depararan en el futuro) que abre y cierra la película, y a través de una voz en off, en un futuro remoto de 300 años después, donde las necesidades materiales han desaparecido y los seres humanos no tienen la necesidad de trabajar para ganar dinero, sino el trabajo se ha convertido en una realización personal y un espacio para descubrirnos. Interesante paradoja la que exponen en la película, un universo donde lo humano prevalece ante el materialismo, y en el que los seres humanos disponen de su vida para ellos, sin la necesidad de cambiar vida por dinero.

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Entrevista a Pablo Iraburu

Entrevista a Pablo Iraburu, codirector de “Muros”. El encuentro tuvo lugar el lunes 27 de noviembre de 2017 en la cafetería de la Alliance Française en Sabadell.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Pablo Iraburu,  por su tiempo, generosidad y cariño, al equipo de la Alliance Française, por su amabilidad, generosidad y atención, y a Ohiane Iriarte de Arena Comunicación, por su tiempo, generosidad y amabilidad y cariño.

Entrevista a Ángeles Huerta

Entrevista a Ángeles Huerta, directora de “Esquece Monelos”. El encuentro tuvo lugar el domingo 12 de noviembre de 2017 en los Jardines de Sant Pau del Camp en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Ángeles Huerta,  por su tiempo, generosidad y cariño, y a Marta Eiriz y Gaspar Broullón de DangaDanga Audiovisuais, por su tiempo, generosidad y amabilidad y cariño.

Encuentro con La Chana y Lucija Stojevic

Encuentro con Antonia Santiago Amador “La Chana”, y Lucija Stojevic, directora de “La Chana”, junto a Deirdre Towers (coproductora) y Beatriz del Pozo (musicóloga y colaboradora de la película). El acto tuvo lugar el jueves 2 de noviembre de 2017 en la Sala Soho House en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Antonia Santiago Amador “La Chana”, Lucija Stojevic, Deirdre Towers y Beatriz del Pozo, por su tiempo, conocimiento, y generosidad, al Festival DocsBarcelona, por su tiempo, y dar vivisibilidad a la película, y a Ana Sánchez de Comedianet, por su organización, generosidad, paciencia, amabilidad y cariño.

Amazona, de Clare Weiskopf

(RE)ENCUENTROS ENTRE MADRE E HIJA.

“Alguna vez te has preguntado sobre aquellas decisiones que definen el rumbo de tu vida para siempre. Un día me llamó mi mamá y me dijo que tenía que conocer a Nico, un chico que estaba viajando en bicicleta y se había quedado unos días en su casa. Eso fue hace siete años. Me dijo que era perfecto para mí. Eso me produjo mucha curiosidad. Lo conocí. Y sí, hubo una atracción inmediata entre los dos. Una vez más, mi mamá había cambiado el rumbo de mi vida.

La directora colombiana de origen británico Clare Weiskopf siempre quiso hacer una película sobre su madre, pero no encontraba la manera de acercarse a ella, y tampoco, el relato idóneo que describiría quien era su madre, Valerie Meikle, Val, de buena familia irlandesa, viajó con 23 años junto a su novio colombiano a vivir en Armero, un pequeño pueblo donde nacieron sus hijas. Luego regresó a Inglaterra y conoció a Jimmy, un hippie con ganas de aventura con el que vivió como unos nómadas y con el que tuvo dos hijos, Clare y Diego. Finalmente volvieron a Colombia, se separaron, y en 1985, cuando un volcán devastó la zona de Armero llevándose la vida de su hija mayor, Valerie dejó a sus hijos en la ciudad y se lanzó a una búsqueda personal que la llevó a viajar al interior de la selva amazónica colombiana.

Ahora, Clare va a ser mamá, y regresa a casa de su madre, en plena selva colombiana, a reencontrarse con ella, a platicar sobre su relación, su pasado, de la maternidad de una, y la que está en ciernes, de las obligaciones como madre y sobre todo, a comprender a su madre y no juzgarla. Weiskopf rescata imágenes de archivo de su familia para reconstruir la peculiar y aventurera vida de su madre Valerie, una mujer inquieta, de espíritu libre e indomable, que ha hecho de su vida un canto de amor a la naturaleza, a los animales y a las sabidurías espirituales, y sobre todo, a encontrar y encontrarse siempre en su propio camino, alejada de los convencionalismos sociales y el patriarcado imperante de un país, en una constante camino personal en el que una vida estable y normalizada no entran en sus planes. Una vida errante, siempre en el camino, y de pueblo en pueblo, y de feria en feria, vendiendo artículos artesanales para subsistir, en una vida de itinerario en compañía de su amor e hijos, sin más nada que su aventura y contradictoria, temor a lo desconocido, pero a la vez, una necesidad imperiosa de continuo descubrimiento por la vida, la armonía con la naturaleza y las necesidades vitales de uno mismo. Imágenes del pasado y de ahora que, reconstruyen la vida de su madre y la suya misma, los vacíos por las ausencias maternas y la falta de estabilidad de aquellos años de vagabundeo y de continuo viaje.

La directora colombiana en su puesta de largo, filma la intimidad de su madre y la suya, en una película sencilla, construida por la directora y su pareja y colaborador Nicolas Van Hemelryck, en el que captan el paisaje natural en mitad de la selva de Val, una mujer que antepuso su vida y sus necesidades a las obligaciones como madre, a alguien que optó por vivir a su manera, alejada de sus hijos y de todo. Weiskopf cimenta la película en las relaciones amor y odio que ha experimentado con su madre, ahora que ella va a experimentar el camino de la maternidad, encuentra el sentido de la película que quería hacer sobre su madre, y nos ofrece una profunda reflexión sobre el significado de la maternidad, de aquellas obligaciones y sacrificios que hacemos al ser padres, de todo aquello que hacemos o no, y la naturaleza del amor materno, y lo hace desde la sinceridad, a través de conversaciones con su madre, preguntándole todo aquello que mantenía guardado, que nunca se atrevió a preguntar,  todos aquellos sentimientos y emociones que tuvo y tiene a raíz de la actitud tan libre de su madre.

El encuentro entre madre e hija resulta aleccionador y muy gratificante emocionalmente hablando, donde cada una de ellas escenifica sus posiciones ante la maternidad, y el verdadero sentido de la vida, y el hecho de traer hijos al mundo, e indagando en los distintos aspectos que contribuyen no sólo a la felicidad de uno mismo, sino a la felicidad y el bienestar de los hijos. Una cinta intensa y peliaguda emocionalmente, pero que sabe captar los sentimientos contradictorios de madre e hija, sin caer en ningún momento en el manierismo de las posiciones, sin prevalecer ninguna de ellas, exponiendo de manera íntima y conmovedora los encuentros de madre e hija, escuchándose y dialogando sobre todo aquello que vivieron, sintieron y en realidad, son, aquellas decisiones que nos hacen tomar un rumbo u otro en nuestra vida, que nos hacen avanzar hacía los lugares o espacios que tenemos que encontrarnos en este camino vital que nos trazamos cada día.

Jericó, el infinito vuelo de los días, de Catalina Mesa

EL ALMA FEMENINA DE LAS PEQUEÑAS COSAS.

“Nada por perder, nada por ganar, todo para dar”

Mathieu Richard

La semilla de esta película se inició como homenaje a Ruth Mesa (1925-2008) escritora y poetisa de Jericó, un pequeño pueblo a 100 km de Medellín (Colombia) que se alza a 2500 metros de altura, en la cordillera occidental de Los Andes, en el sureste del departamento de Antioquia. Sus historias, sabiduría e inquebrantable espíritu enamoraron a una de sus nietas, la directora Catalina Mesa, que años después, volvió con su cámara y su equipo, para levantar su primera película enla tierra de su tía abuela para filmar sus calles, sus casas coloridas, sus vientos, su luz y sobre todo, recoger el testimonio de 8 mujeres de diferentes vidas, clase social, amores, dolores, creencias, etc… pero todas compartiendo el mismo espíritu férreo y vitalista de esas pequeñas cosas que conforman unas existencias en las que ha habido de todo, desde lo más bonito hasta lo más duro, pero que nunca, a pesar de todo lo que les tocó vivir, no han desfallecido en su forma de ser y en su maravillosa actitud ante la vida y sus cosas.

La directora colombiana construye su película a través del testimonio y la mirada de estas 8 mujeres, mujeres que pasan de la setentena, en un viaje poético e íntimo a sus vidas, sus recuerdos y todo aquello que ha rodeado sus existencias, en el que la ausencia masculina, por diferentes motivos, llena sus testimonios, y Mesa, no lo hace con bustos parlantes, sino que lo plantea a través de diferentes diálogos-encuentros que van manteniendo las mujeres con su entorno, en el que las vamos conociendo, escuchando y reflexionando sobre sus vidas, sus viajes, su trabajo, y esa relación tan íntima con su paisaje a través del llamativo colorido de sus casas, sus comidas y todos los objetos que decoran sus casas, y tienen un especial significativo en el transcurso de sus vidas. Mesa, a través de una exquisita forma, en la que prevalece la explosión de colores, debido a su peculiar arquitectura, y un finísimo detalle en la filmación de los objetos, muebles y espacios en los que viven estas mujeres, y no sólo se quedándose en el elogio de esas vidas vividas.

La película, también, nos descubre el dolor y la fortaleza que han tenido que sacar de sus entrañas para sobrevivir ante los avatares de sus vidas, sus pérdidas, las ausencias, algunos elegidas y otras, no, y el apoyo en lo religioso, herencia de la cultura europea, como motor espiritual en sus vidas. Una película que también puede verse también como un homenaje, no sólo a estas mujeres fuertes y dulces, sino también a la vida rural colombiana, y su cultura popular, en las que escuchamos su sabiduría de la tierra que las ha visto crecer y convertirse en mujeres, con sus itinerarios de vida, en que hay espacio para escuchar la poesía de Jericó, y la música que ha acompañado a estas mujeres, como la pianista Teresita Gómez, Eydie Gorme y Los Panchos, o Dr. Alfonso Ortiz y Juan Arvizu, donde escuchamos tangos, boleros, cumbias y unas melodías que nos transportan a los recuerdos de estas mujeres, a aquella juventud de viajes, de rezos, de amores, de amistades, de males, alegrías y tristezas, vidas en las que el recuerdo está muy presente, pero siempre desde un punto de vista lleno de humor, porque estas 8 mujeres pasan del llanto a la risa en un abrir y cerrar de ojos, aceptando el dolor y la alegría como elementos indisolubles de vivir y seguir hacia delante.

Un relato bellísimo y conmovedor, que tiene en el cine de Depardon y sus películas del mundo rural francés, su fuente de inspiración, en el que filma con honestidad y espíritu de observacional, alejándose de la postal embellecedora tan manida de otros. La película contiene un trabajo antropológico y valioso de dejar testimonio del pueblo y su historia, y de sus habitantes, en este caso de un puñado de sus mujeres, de reflexionar y mostrar ese espíritu inquebrantable femenino que sigue en pie, con sus recuerdos amontonados, sus fotografías que nos muestran esas vidas de trabajo duro y felicidad, pero que no cejaron en vivir sus propias vidas, siendo autónomas, y sobre todo, trabajar con energía e ilusión para ser las mujeres que querían ser, a pesar de las dificultades de una sociedad anclada en el patriarcado imperante, pero que ellas, seguras de sí mismas y haciendo frente a los problema logrando ser unos espíritus libres, alegres y combativos.


<p><a href=”https://vimeo.com/209874521″>TRAILER JERICO</a> from <a href=”https://vimeo.com/compacto”>COMPACTO.coop</a&gt; on <a href=”https://vimeo.com”>Vimeo</a&gt;.</p>

Encuentro con David Arratibel

Encuentro con David Arratibel, director de “Converso”, junto a Carlos Losilla, en el marco del D’A Film Festival. El acto tuvo lugar el jueves 4 de mayo de 2017 en Sala Raval del CCCB en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a David Arratibel, por su tiempo, conocimiento, y generosidad, a Eva Calleja de Prismaideas y Pablo Caballero de Márgenes Distribución, por su organización, generosidad, paciencia, amabilidad y cariño.