Presentación ANY CHOMÓN en la Filmoteca

Presentación de las actividades del ANY CHOMÓN, con Esteve Riambau, director de la Filmoteca, Marina Vinyes, Jefa de programación, Mariona Bruzzo y Rosa Cardona, comisarias del “Any Chomón”, y la participación del mago Mag Hausson, Anna Díaz de Hamill Industries y Joaquim Rabaseda del Esmuc, en la Filmoteca de Catalunya en Barcelona, el lunes 18 de octubre de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a todos los participantes en la presentación, y a Jordi Martínez de Prensa y Comunicación de la Filmoteca, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad.

Un segundo, de Zhang Yimou

LA VIDA EN UNA BOBINA.

“La libertad existe tan sólo en la tierra de los sueños”.

Friedrich Schiller

Desde Regreso a casa (2014), las tres siguientes películas de Zhang Yimou (Xi’An, China, 1950), eran cintas épicas y llenas de acción sobre acontecimientos históricos relevantes de la historia de China, en la que destacaba Sombra (2018), que retrataba las cruentas guerras de clanes en la China medieval, estilizadísima y con una cinematografía espectacular en tonos grisáceos. Con Un segundo, el director chino nos devuelve a la etapa de la Revolución cultural (1966-1978), en la que trabajó como operador textil durante una década, a la que ya ha dedicado algunas de sus historias. En ¡Vivir! (1994), ya tocaba el tema en una película que abordaba cuarenta años de historia política de su país, la citada Regreso a casa, sobre la vuelta al hogar de un disidente después de años encarcelado. En Amor bajo el espino blanco (2010), una sensible historia de amor de una colegiala ingenua que, junto a su familia, ha sido trasladada para su “reeducación”.

En su nueva película, Yimou nos sitúa en el noroeste del país, en una zona muy desértica y hostil, en que un fugitivo huye de su “reeducación” después de atacar a un guardia, porque tiene el propósito de ver la película “Hijos heroicos”, ya que en su noticiario aparece su joven hija, a la que lleva años sin ver. Aunque todo se tuerce, cuando una joven roba la bobina porque quiere hacer una lámpara con el celuloide para que su hermano pequeño pueda estudiar. El cineasta chino vuelve al tono y marco de películas como Happy Times (2000) y La búsqueda (2005), en la que vuelve a contar con Zhou Jingzhi, guionista de la última, para construir un retrato sobre dos desplazados, dos outsiders de aquella China desigual. Dos solitarios que tienen un objetivo que los hace tropezar, en una historia sobre dos individuos que verán que sus diferencias no lo son tanto, y a medida que avanza su relato, se darán cuenta que los dos desean lo mismo, un poco de aliento y la mirada del otro. A través de una grandísima cinematografía que firma Zhao Xiaoding, el fotógrafo de referencia para Yimou, construye una película muy física, muy seca y muy pedregosa, en su primera parte, y más cálida y cooperante, en su segundo tramo. Un ágil y rítmico montaje que hace Du Yuan, viejo conocido de Yimou, así como Tao Jing en sonido, y el arte de Lin Chaoxiang, que ha trabajado con cineastas tan importantes como Lu Chan y Hu Mei.

Yimou ha construido una película humanista y sincera, donde conviven de forma natural el drama íntimo, la comedia burlesca, la road movie, y sobre todo, un grandísimo trabajo de recreación histórica muy alejada de las grandes urbes, centrada en el rural, en esos pequeños pueblos donde cansados de trabajar de sol a sol, tenían en el cine su mayor distracción y su vida. Porque Yimou nos habla de cine, de aquello grandioso que conseguía el cine en el siglo pasado, juntar a decenas de espectadores, reunidos todos en comunión viendo una película, disfrutando de esa compañía, que en muchos casos ya ha desaparecido. El cineasta chino elabora un cuidadísimo y particular homenaje al oficio al que ha dedicado casi 40 títulos como director, y lo hace desde el backstage, desde toda esa maquinaria imaginativa que desarrolla el personaje llamado el Sr. Películas, para limpiar la película que ha sido accidentalmente arrastrada por el desierto. La durísima realidad social de la película deja paso a otra realidad, donde la fraternidad de todos ayuda a limpiar la película, donde la mirada de Yimou nos sumerge en otro mundo, en un universo poético, muy personal y profundo, donde las mujeres del cine, cobran todo el protagonismo, las personas que cuidaban con mimo el celuloide de las películas.

Muchos admirarán los grandes y crudísimos dramas rurales y personales de la primera etapa del cine de Yimou, aquella que comprende la iniciada con Sorgo Rojo (1988), y va hasta la mencionada ¡Vivir!. Otros, posiblemente, se quedarán con sus películas más épicas e historicistas que arrancó con Hero (2002), cintas popularísimas como La casa de las dagas voladoras (2004) y La maldición de la flor dorada (2006), aupadas por el boom del género Wuxia. Y solo algunos, admirarán el talento de Yimou para atreverse con todo tipo de marcos y géneros, desde el cine más personal que lo hizo mundialmente conocido y respetado en los festivales más prestigiosos, a las películas de género, donde tanto en unas como en otras, siempre se caracterizaba por ese especial cuidado de la planificación formal, la sofisticación técnica, y la exquisita composición de sus intérpretes, para contarnos su mirada profunda y muy personal sobre la China rural, los cambios de su país del nuevo siglo, con la mirada puesta en el pasado en el convulso siglo XX.

En Un segundo destaca enormemente la naturalidad y la sobriedad con la que actúan los intérpretes, encabezados por Yi Zhang, visto en películas de grandes autores chinos como Chen Kaige, Jia Zhangke y Feng Xiaogang, entre otros, que da vida al fugitivo, alguien en continua huida con un único deseo, ver a su hija, aunque sea solo un segundo en un trozo de película, porque para él, es breve instante, lo es todo, ese segundo es su razón de existir y hará todo lo impensable para poder verlo. Acompañado por la joven Haocun Liu como su “adversaria”, una desamparada chica que, solo tiene a su hermano pequeño en  un entorno muy hostil, donde se vive con muy poco y todo cuesta la vida entera, encontrará en el fugitivo una especie de tutor, a alguien a quién mirar, sentirse protegida y aprender. Y finalmente, Fan Wei, que empezó como cómico y luego ha trabajado con los citados Lu Chan y Fen Xiaogang, es el Sr. Películas, ese proyeccionista-héroe para todos los del pueblo que acuden al cine a olvidarse de sus tristes vidas y soñar con otros mundos y otras vidas, tan diferentes a las suyas. Una especie de mago, dirigente y su gran amor por el cine y todo lo que engloba.

Un segundo tiene ese aroma de la magia que desprendía en Ana e Isabel, las niñas de El espíritu de la colmena (1973), de Víctor Erice, cuando miraban asombradas el monstruo de Frankenstein en la pantalla, el mismo efecto hipnotizador también se producía con la película Cinema Paradiso (1988), de Tornatore, donde el cine es mucho más que una experiencia de ver una película rodeado de gente, es un retrato sobre un tiempo, sobre una forma de vivir, y sobre todo, es un homenaje a todas esas personas invisibles y trabajadoras del cine que transportaban el cine de pueblo a pueblo. Yimou ha conseguido un sensible y conmovedor retrato humano y fraternal sobre dos seres olvidados y escondidos a su pesar, que siempre andan ocultándose de los demás, erigiéndose como el reflejo de todo lo que nos ha ido contando en su cine Yimou, interesándose por las diferencias entre unos y otros, y encontrando la manera de romperlas y acercarse al otro, quizás sea esa la única forma de soportar tanta realidad, como también lo es ver películas, y soñar por capturar un segundo, como explica el film, un segundo que para la vida del protagonista lo es todo, un segundo nada más, que bien puede ser la vida entera. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Encuentro con Ángela Molina

Encuentro con la actriz Ángela Molina, acompañada de Judith Colell, cineasta y presidenta de l’Acadèmia del Cinema Català, en el homenaje de la institución por su Goya de Honor 2021, en la Antiga Fàbrica Estrella Damm en Barcelona, el jueves 9 de septiembre de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Ángela Molina, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Ana Sánchez de Comunicació de l’Acadèmia, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad.

Entrevista a Miguel Eek

Entrevista a Miguel Eek, director de la película “Próximamente últimos días”, en el Zumzeig Cinema en Barcelona, el martes 7 de septiembre de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Miguel Eek, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Emilia Esteban Guinea, comunicación de la película, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Ramón Lluís Bande

Entrevista a Ramón Lluís Bande, director de la película “Vaca mugiendo entre ruinas”, en el marco del D’A Film Festival, en el Hotel Regina en Barcelona, el martes 4 de mayo de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Ramón Lluís Bande, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y al equipo del D’A Film Festival, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad.

Entrevista a Berta Bahr

Entrevista a Berta Bahr, actriz de la obra de teatro “Angle mort”, de Roc Esquius y Sergi Belbel, en su domicilio en Barcelona, el viernes 13 de agosto de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Berta Bahr, por su tiempo, sabiduría, generosidad, complicidad y cariño, y a mi querido Óscar Fernández Orengo, autor del retrato que encabeza esta publicación, por su amistad, generosidad y cariño.

Entrevista a Manel Muntaner

Entrevista al cineasta Manel Muntaner, en su domicilio en Barcelona, el lunes 2 de agosto de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Manel Muntaner, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Jordi Martínez de Comunicación de Filmoteca de Catalunya, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad.

Entrevista a Mireia Schröder, Carles Gorres y Amat Vallmajor

Entrevista a Mireia Schröder, Carles Gorres y Amat Vallmajor, directores e intérprete de la película “Cineclub”, en el marco del D’A Film Festival, en el Zumzeig Cinema en Barcelona, el domingo 2 de mayo de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Mireia Schröder, Carles Gorres y Amat Vallmajor, por su tiempo, generosidad y cariño.

La mujer que escapó, de Hong Sangsoo

TIEMPO EN SOLEDAD, TIEMPO PARA COMPARTIR.

“La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente”.

Carmen Martín Gaite

Erase una vez una mujer llamada Gamhee, casada desde hace cinco años. Por primera vez, se han separado porque su marido se ha ido de viaje. Circunstancia que la mujer ha aprovechado para visitar a tres amigas, tres amigas que hace mucho tiempo que no ve. La primera, Young-Soon, cuida de su jardín y vive tranquilamente, después de un durísimo divorcio. La segunda, Suyong, profesora de pilates, se gana muy bien la vida, vive sola en un estupendo apartamento. La tercera, totalmente inesperada, es Woojin, antigua compañera de clase, que se encuentra en un pequeño cine. Durante las tres visitas se habla mucho, se comparte comida, bebida, e intimidades, se habla de la vida, del tiempo, de la memoria, de comida, de alcohol, de sueños no realizados, de amor, de frustraciones, de errores, de amantes, de soledad, y sobre todo, se habla de todo aquello que nunca decimos, ni a los demás ni a nosotros. Un diálogo sincero y honesto, una conversación dirigida a uno mismo que se comparte con la persona que tenemos delante.

Desde 1996, Hong Sangsoo (Seúl, Corea del Sur, 1960), sigue al ritmo de una película por año. Sus veintitrés títulos tendrían su reflejo en Las variaciones Goldberg, de Bach, donde un tema único tiene hasta treinta variaciones distintas, donde la música es otra sin dejar de ser la misma. Una filmografía con innumerables espacios y elementos en común, desde Kim Minhee, su inseparable actriz, siete películas juntos. La cálida y sensible forma de filmar, con planos secuencias medios que mediante un zoom inesperado, encuadra a sus personajes, donde el movimiento se impone si el personaje se mueve, y la música aparece para resignificar algún detalle o dar paso a la próxima secuencia. Sus relatos hablan de sí mismo, como sucedía en el cine de Bergman, donde la realidad y al ficción siempre van de la mano, como si cada película fuese una sesión de psicoanálisis donde el propio Hangsoo y sus personajes de ficción trasladan sus vivencias a la pantalla, donde sus conflictos giran en torno al trabajo, la comedia, la bebida, el amor, los encuentros y desencuentros de sus personajes, unos individuos a la deriva, vacíos, que se sienten solos, incapaces de encontrar la felicidad y sobre todo, un amor real, un amor que los llene y los haga mejores.

Cine de ahora, de nuestros males como sociedad, y las continuas torpezas con nuestros sentimientos y nuestro lugar en el mundo, viviendo en esa permanente insatisfacción e impotentes para conocernos mejor, tomar mejores decisiones y amarnos más. En La mujer que escapó se habla muchísimo, como ocurre en el cine del cineasta coreano, pero nada se dice por decir, todo va encajando y todo tiene un sentido, son películas para escucharse, y para ver las reacciones y las pausas de los personajes cuando miran, escuchan y hablan. Cine para mirar con pausa, sin prisas, concentrados, sintiendo unos diálogos que nos dicen mucho más de lo que aparentan, sumergiéndonos en el interior de los personajes, sus sentimientos y en qué momento emocional se encuentran. En esta ocasión Sangsoo también firma el montaje, amén de la música, un cineasta demiurgo total, mira sus relatos a través de los personajes, una forma cada vez más depurada e intimista, donde cada vez hay más personaje y diálogo, llegando a esa forma de cine primitivo, donde la interpretación lo era todo, con esos conflictos que son mucho pero en la película se cuentan sin estridencias argumentales ni sobresaltos formales, todo mediante una comida, una bebida, un cigarrillo, un paseo, una película, y nada más.

Conversaciones que se verán interrumpidas por la aparición de hombres esperados e inesperados que nos llevarán a entender aún más si cabe la situación sentimental de estas mujeres, porque ante todo, el cine de Sangsoo es un cine de mujeres, de la femineidad, pero para todos los públicos, porque el director coreano habla desde el alma, nos habla desde lo más profundo, y esos conflictos que padecen esas mujeres los padecemos todos, eso sí, sintiéndolos de otras maneras. La citada Kim Minhee vuelve a asombrarnos con su suave y cercana interpretación de una mujer que escucha mucho y habla poco de ella que, por primera vez en cinco años, tiene tiempo para ella y sobre todo, para pensar en su matrimonio y en su existencia, Las Seo Younghwa y Song Seonmi, ya vistas en otras películas del director surcoreano, siguen esa estela de mujeres todavía rotas y en encrucijadas sentimentales de difícil solución, y Kim Saebyuk, nueva incorporación al universo peculiar y rohmeriano del cineasta, siendo esa mujer del pasado que tampoco le han ido las cosas como creía. Sangsoo vuelve a enamorarnos con su cine naturalista y especial, porque todo artificio que a otros le funciona o al menos así lo creen, al director coreano le sobra, porque como ocurre en muchas películas del citado Bergman o Woody Allen, es un cine de puertas entre abiertas, entradas que nos permiten escuchar a los personajes y conocerlos en su intimidad y en su profundidad. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Marta Nieto y Marga Almirall

Entrevista a Marta Nieto y Marga Almirall, directoras de contenidos de Drac Màgic (Cooperativa Promotora de Mitjans Audiovisuals), en el marco del 50 Aniversario de la entidad, en la Bonne, Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison en Barcelona, el lunes 10 de mayo de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Marta Nieto y Marga Almirall, por su tiempo, generosidad y cariño, y a Anne Pasek y Teresa Pascual de Good Movies, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad.