Entrevista a Arantxa Echevarría

Entrevista a Arantxa Echevarría, directora de la película «Carmen y Lola». El encuentro tuvo lugar el lunes 3 de septiembre de 2018 en cafetería de los Cines Renoir Floridablanca en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Arantxa Echevarría, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Sandra Ejarque y Ainhoa Pernaute de Vasaver, por su tiempo, generosidad, paciencia y cariño.

Entrevista a Marta Prus

Entrevista a Marta Prus, directora de la película «Over The Limit». El encuentro tuvo lugar el viernes 7 de septiembre de 2018 en el Hotel Evenia Rosselló en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Marta Prus, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, a Mercè Amat, por su fantástica labor como traductora, y a Ot Burgaya y Salima Jirari de El Documental del Mes, por su tiempo, generosidad, paciencia y cariño.

Bodas de sangre, de Federico García Lorca/Oriol Broggi. Teatre Biblioteca de Catalunya.

LA CULPA ES DE LA TIERRA.

“No se despierte un pájaro y la brisa, recogiendo en su falda los gemidos, huya con ellos por las negras copas o los entierre por el blanco limo. ¡Esa luna, esa luna!”

Aún recuerdo la impresión que me causó la primera vez que visité el espacio de la Biblioteca de Catalunya, empezando por la composición rectangular del escenario, la piedra del recinto substituida por esa arena blanca de playa, la sombrosa cercanía de las actrices, y el movimiento de sus cuerpos te hacían convertirte en uno más, a través de la fisicidad de sus rostros y palabras. La obra era la Ilíada, de Homero, en versión de Tom Bentley-Fisher para el Festival Grec. Hubieron más visitas al Teatre de la Biblioteca de Catalunya, donde el espacio gótico se metamorfoseaba para adecuarse al espíritu de la obra representada, algo así como un órgano vivo que se camuflaba con el ambiente en cada instante. Obras de La Perla 29 como Dansa d’agost, donde el espacio se convertía en la Irlanda de los años treinta. Volver a la Biblioteca de Catalunya siempre es una especie de experiencia espiritual, y la nueva ocasión se presentaba con Bodas de sangre, de Federico García Lorca, dirigida por Oriol Broggi (Barcelona, 1971) del que todavía recuerdo la sencillez e intensidad que provocaba su Hamlet, de Shakespeare, cuando lo vi en el Teatre Principal de Sabadell, allá por el otoño de 2009. La desnudez del espacio, el vacío de decorado, el movimiento de sus intérpretes y la claridad con la que emitían el texto, convertía al espectáculo en una sensación mágica, una inmersión al espíritu de Shakespeare desde lo más íntimo y sencillo.

Alguien que era capaz de salir airoso con Shakespeare y darle otra vuelta de tuerca, merecía comprobar que había hecho con otro grande del teatro, y la primera impresión que percate al entrar a la Biblioteca de Catalunya fue su atmósfera, ese aroma de tierra, la que inunda todo su espacio rectangular (con el público a cuatro bandas) ese viaje a las entrañas de la tierra en su visceralidad, en su aspecto más terrenal, una especie de respeto que te abruma nada más pisar esa tierra que instantes después será pisada por los intérpretes, después de ocupar mi asiento y sentir el típico murmullo del público, quizás expectante como yo por adentrarse en el universo lorquiano, en ese ir y venir de gentes, de pasiones y de amores insatisfechos, de muertes al amanecer y situaciones llenas de pasado, dolor y rabia. Se apagaron las luces, el silencio se apoderó de la sala, e inmediatamente aparecieron Clara Segura y Nora Navas interpretando a la madre del novio y a una vecina. La obra ha comenzado.

Broggi en su manera de entender el teatro, vuelve a denudar el espacio, apenas algunos enseres, dando todo el protagonismo a sus intérpretes, sólo seis en escena, que se desdoblan y triplican para dar vida a todos los personajes de la obra, el excelente acompañamiento musical con esas guitarras y acordeón capitaneadas por el sublime Joan Garriga, en el que su voz resuena en el recinto, apoderándose de esa banda sonora maravillosa, que actúa como la compañía perfecta para el texto de Lorca, el maravilloso y sombrío juego de luces aún evidencia más si cabe el espíritu que Lorca quería transmitir con la obra, esa tierra maldita, llena de familias enfrentadas de antaño, con la tragedia griega como espejo para desarrollar una boda, un casamiento entre dos jóvenes, Segura y Pau Roca, dos almas que todavía no saben el destino de su acto, porque parece que todo va por buen camino, pero más lejos de la verdad, todo va en camino de la tragedia y la muerte, como si estos personajes siguieron un itinerario de antemano trazado en el que sus actos pertenecen a algo o alguien que dirige sus desdichadas vidas.

La energía y fortaleza de Iván Benet como Leonardo, el único personaje con nombre, el instigador de la tragedia, o podríamos decir, aquel jinete a caballo negro que casó con otra, la prima de la novia, pero fue novio de la novia, y esa circunstancia tan intensa y pegada a sus entrañas, que todavía no ha podido olvidar, porque hay cosas imposibles de olvidar, se te agarran al alma y te estiran hasta hacerte perder la razón. La trama se cuenta de forma enérgica, sin pausa, con sus momentos circunspectos, sus instantes de solitud o de apaciguamiento, donde la tensa calma se apodera de los personajes, perdidos en su oscuridad, atraídos por aquello de lo que escapan, inmersos en pensamientos extraños, contradictorios e inquietos. Y qué decir de las apariciones de ese caballo negro, algunas veces sin jinete y otras montado, ese caballo negro, que rechazó el agua del arroyo, ese corcel que evidencia la fuerza y la furia que contiene Leonardo, o también, esa muerte que acecha, esa tragedia inevitable que empuja al abismo a los hombres de la función, en el que nada ni nadie podrá evitar, la suerte, la mala suerte, está echada, y la obra se encamina inexorablemente hasta ese destino cruel y real, propio de aquella España que soluciona sus conflictos echando más leña al fuego, quemándolo todo, acuciando sus fuerzas a una batalla perdida, a una batalla llena de sangre y muerte.

Broggi lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a levantar a los altares del teatro el espíritu de Lorca, esa poética llena de sangre, de tierra a la que hay que trabajar mucho, de pasiones soterradas, de rabia contenida, extrayendo de las entrañas todo aquello que hierve, todo aquello que espera lentamente su momento, su hora final. Porque Broggi nos emociona, nos lleva en volandas, con esa música flamenca magnífica y emocionante (con Garriga, guitarra y voz, y su dos cómplices Marià Roch y Marc Serra) ese castellano claro e intenso, y esos seis intérpretes en estado de gracia, defendiendo sus respectivos personajes, desde el interior, desde lo mas profundo del alma, con sus ambiguedades, contradiciones, miedos y fuerza, los Clara Segura, Nora Navas, Pau Roca, Iván Benet, Anna Castells, Montse Vellvehí y Juguetón, el caballo negro. Todos ellos nos llevan a ese estado espiritual que hablaba al principio de este texto, en que el espacio, el texto de Lorca, la música y los intérpretes nos cogen de la mano y no nos sueltan en las casi dos horas de espectáculo, en la que nuestras emociones no nos dejan un instante tranquilo, y nos hacen disfrutar de verdad, donde todo huele a verdad, donde todo se palpa junto a esa tierra, ese calor que abrasa y la magnitud de la tragedia descomponiéndose como un fruto podrido que nada ni nadie puede ya detener.

Entrevista a María Ruido

Entrevista a la cineasta María Ruido en el marco de la 26a Mostra Internacional de Films de Dones de Barcelona. El encuentro tuvo lugar el jueves 7 de junio de 2018 en la Filmoteca de Catalunya en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a María Ruido, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, al equipo humano que hace posible la Mostra, por su cariño y generosidad, y a Teresa Pascual y Anne Pasek de Good Movies Comunicació, por su tiempo, generosidad, paciencia y cariño.

Entrevista a Mireia Oriol

Entrevista a Mireia Oriol, actriz de la película «El pacto». El encuentro tuvo lugar el jueves 26 de julio de 2018 en el hall del Cine Phenomena en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Mireia Oriol, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Sandra Ejarque y Ainhoa Pernaute de Vasaver, por su tiempo, generosidad, paciencia y cariño.

Entrevista a Belén Rueda y David Victori

Entrevista a Belén Rueda y David Victori, actriz y director de la película «El pacto». El encuentro tuvo lugar el jueves 26 de julio de 2018 en el hall del Cine Phenomena en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Belén Rueda y David Victori, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Sandra Ejarque y Ainhoa Pernaute de Vasaver, por su tiempo, generosidad, paciencia y cariño.

El pacto, de David Victori

EL INFIERNO QUE LLEVAMOS DENTRO.

“Un día descubrirás que la muerte no es morir, sino que muera alguien que amas”.

Miquel Martí i Pol

La melena rojiza oscura que luce Mónica, interpretada por Belén Rueda, se convierte en una muestra significativa en la película, ya que nos encontramos en una película de terror diferente, donde la actriz cambia de registro, alejándose de sus personajes-víctimas de melena rubia que ha protagonizado en algunas películas del género dirigidas por Bayona, Morales o Paulo. Ahora, se convierte en una madre coraje que hará todo lo posible para salvar la vida de su hija Clara. La trama arranca de una manera clásica, siguiendo algunos de los patrones del terror, donde Clara, afectada de diabetes, desaparece durante un día entero. Cuando es localizada, se encuentra en muy mal estado, entre la vida y la muerte, las circunstancias llevan a Mónica hacia un vieja fábrica abandonada donde encuentra un extraño viejo que le ofrece ayuda para salvar a su hija. Mónica accede y será en ese instante donde la película se convertirá en una pesadilla, un brutal descenso a los infiernos donde tanto Mónica, Clara y Álex, ex marido de Mónica y padre de Clara, se verán envueltos en una espiral de violencia y extraños sucesos.

El director David Victori (Manresa, Barcelona, 1982) tiene una trayectoria muy variada: ha sido ayudante de Bigas Luna, ha dirigido unos cuántos cortos, uno de ellos, La culpa, que le permitió ganar un concurso internacional de youtube, llevándolo a dirigir un cortometraje para Ridley Scott y dirigir la serie Pulsaciones, una experiencia muy heterogénea y preparatoria para enfrentarse a su opera prima, un cuento de terror cotidiano, ambientado en nuestros días, en el que una familia se convertirá en el centro del conflicto, en que el pasado y las decisiones que tomamos guiarán los pasos hacia aquello oscuro que anida en nuestro interior. Victori consigue someternos en una historia sencilla, directa, alejada de esa Barcelona conocida, y apoyándose en el extrarradio, en esos espacios industriales envejecidos y oscuros para ambientar su trama, en un gran trabajo del cinematógrafo Elías M. Félix, donde todo gira en torno a una familia, en el que conviven conflictos entre ellos, conflictos que pasarán a un segundo plano, ya que la enfermedad de su hija los alertará y los llevará a mantenerse unidos, o al menos, más cerca.

Victori acude a algunas reglas del género para sostener una trama convincente y bien desarrollada, sin caer en la tentación de liar una trama con situaciones inverosímiles y demás, la película nada en aguas conocidas, se muestra cercana y transparente, contándonos un relato donde aquello oscuro y maligno que ocultamos en nuestro interior, se desatará sin remedio, con el fin de ayudar al ser que más amamos, aunque las consecuencias sean terribles, y el maligno, tarde o temprano, quiera cobrarnos la deuda contraída. Sí, estamos ante una película con diablo de por medio, donde captamos algunas huellas reconocibles como la literatura de Stephen King (con los universos de El resplandor, Misery, La zona muerta, Carrie o el cementerio viviente, con la que tendría más de una parte hermanada) o los ambientes del novelista británico Ramsey Campbell (del que se han adaptado títulos como Los sin nombre o El segundo nombre) con esas localizaciones urbanas y cotidianas de esa Inglaterra de cielo nublado en el que encontraríamos ejemplos en El rapto de Bunny Lake, de Preminger o Frenesí, de Hitchcock.

La dirección de David Victori nos guía por este laberinto de sombras e infiernos cotidianos, donde los personajes se enfrentarán a sus propios miedos e inseguridades, exponiendo sus límites constantemente, asfixiados por los acontecimientos emocionales, dejándose llevar, muy a su pesar, por esos caminos oscuros donde sus vidas están expuestas a los más oscuros designios del maligno. El enérgico y valiente montaje de Guillermo de la Cal (colaborador de Balagueró) ayuda a mantener la tensión e incertidumbre, creando situaciones verdaderamente terribles, donde todo pende de un hilo, aunque la película abusa en ocasiones de una música demasiado estridente que rasga en demasiado algunos momentos de la cinta, sin devaluar el contenido de la película, que acaba sumergiéndonos en una trama sencilla y bien estructurada, donde nos hablan de los límites de la maternidad, de que somos capaces para salvar a los nuestros, aunque sea introducirse por caminos muy oscuros y malvados.

El buen trabajo de una magnífica Belén Rueda, convertida en una de las actrices más capacitadas para el drama y el primer plano, convirtiendo a su Mónica en un personaje de carácter, capaz de enfrentarse a quién sea por amor a su hija, bien acompañada por la sobriedad de Darío Grandinetti, como el ex marido y padre, policía de oficio, con su conflicto a cuestas, y la revelación de Mireia Oriol, que debuta con esta película, interpretando a esa hija enferma, mezclando esa fragilidad física con esa mirada inquieta y perturbadora, y finalmente, la presencia de algunos secundarios de altura como Josean Bengoetxea o antonio Durán “Morris”, convincentes y resolutivos. Victori sale airoso con su primer largo, tanto en su forma como en el fondo, si exceptuamos algunos tics propios de los primeros trabajos del género, elementos que dejarán paso al talento para la atmósfera, los personajes y las situaciones de un cineasta a tener muy en cuenta en el panorama del terror de aquí, que tan buenas sensaciones deja cada temporada.

Entrevista a Laura Ferrés

Entrevista a Laura Ferrés, directora de la película «Los desheredados». El encuentro tuvo lugar el martes 27 de marzo de 2018, en los Jardins Teatre Grec en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Laura Ferrés, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, a Montse Pedrós de Inicia Films, por su simpatía, generosidad, paciencia y cariño, y a mi buen amigo Óscar Fernández Orengo, por su fantástica fotografía, su cariño, amistad y generosidad.

Master Class de Katinka Faragó

Master Class de la cineasta Katinka Faragó, script y Jefa de producción de Ingmar Bergman, con motivo de la retrospectiva que le dedica de su obra la Filmoteca de Cataluña, junto a Esteve Riambau, director de la Filmoteca. El encuentro tuvo lugar el miércoles 12 junio de 2018 en la Filmoteca de Cataluña en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Katinga Faragó, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño,  a la labor de la traductora Carol Badia, y a Jordi Martínez de Comunicación de la Filmoteca, por su amabilidad, generosidad, tiempo y cariño.

Entrevista a Patrick Mille

Entrevista a Patrick Mille, director de la película «Bienvenidas a Brasil». El encuentro tuvo lugar el miércoles 11 de julio de 2018, en la oficina de la distribuidora Segarra Films en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Patrick Mille, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, a Xènia Puiggrós de Segarra Films y a Sonia Uría de Suria Comuniación, por su simpatía, generosidad, paciencia y cariño.