Entrevista a Joan Bover

Entrevista a Joan Bover, director de la película «Ulisses», en Video Instan en Barcelona, el lunes 3 de enero de 2022.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Joan Bover, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Sonia Uría de Suria Comunicación, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Albert López

Entrevista a Albert López, protagonista de la película «Ulisses», de Joan Bover, en Video Instan en Barcelona, el lunes 3 de enero de 2022.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Albert López, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Sonia Uría de Suria Comunicación, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

100 días con la Tata, de Miguel Ángel Muñoz

EL AMOR MÁS GRANDE QUE PODEMOS DAR.

“La última lección que todos nosotros tenemos que aprender es el amor incondicional, que incluye no solo a los demás, sino a nosotros mismos”

Elisabeth Kübler-Ross

Esta es una historia que se remonta allá por el año 1986, cuando Miguel Ángel Muñoz (Madrid, 1983), necesitaba que alguien lo cuidase, ya que sus padres por trabajo no podían. Luisa Cantero, hermana de su bisabuela, se hizo cargo de él. Sin ser conscientes de todo lo que estaba empezando, tanto Miguel Ángel como la Tata han seguido juntos desde entonces, confesándose el amor tan profundo y sincero que se tienen. El actor, músico y director quería hacer una película con su Tata, una película que hablase sobre su amor, y todos los años que han permanecido juntos, una película que dejará testimonio cuando la Tata, con 97 años en la actualidad, no estuviera con nosotros. Pero, en marzo del 2020, llegó la pandemia y el confinamiento, y Miguel Ángel y la Tata se encerraron en el piso de 25 m2 de ella, y pasaron 100 días de clausura, como nos ocurrió a todos los semejantes. 100 días con la Tata es la crónica de aquel tiempo, un tiempo donde Miguel Ángel y la Tata conviven juntos, discuten y se lo pasan bien, y mal también. Somos testigos privilegiados de la cotidianidad de la pareja protagonista. Ahora, será Miguel Ángel que cuide de su Tata, ya que la anciana ha visto anulada totalmente su independencia por su avanzada edad.

La película-documento acompaña el día a día, con sus pros y contras: el excesivo trabajo que tiene cuidar de una persona mayor de movilidad reducida, el mal psicológico que empieza a sufrir Miguel Ángel por la carga física y emocional, y también, el diario “CuarenTATA”, un diario vía Instagram que Miguel Ángel y la Tata hicieron durante cada día de confinamiento. Una ventana abierta al mundo que les ayudaba a descansar, relajarse y reírse de todo y todos, empezando por ellos mismos. Muñoz se rodea de un equipo profesional empezando por Jorge Laplace, con el que escribe el guion, el cinematógrafo José David Montero, y los editores Darío García García y Mer Cantero, y el músico Sergio Jiménez Lacia para dar forma, textura y agilidad a la historia. Una película que habla sobre ayudar a los otros sin olvidar de ayudarnos a nosotros. Una película que nació como una ficción con la Tata, pero que con una pandemia de por medio, se ha convertido en un excelente y sensible documento sobre la vejez y las personas cuidadoras, haciendo hincapié en la parte emocional tanto de unos como otros, erigiéndose en un documento sobre la vida, la muerte, y sobre todo, por la vida en todas sus etapas y contextos y circunstancias.

La asombrosa naturalidad, espontaneidad y frescura que destilan cada plano y secuencia nos dan las claves para mirar con detenimiento y reflexionar con todo lo que vemos y experimentamos con la Tata y Miguel Ángel, que viven y sufren todo su amor a pesar de los obstáculos, barreras y demás problemas derivados por la vejez de ella, el trabajo de cuidador de él, y encima, la pandemia azotándoles constantemente. Sin ser una película claramente social, ni mucho menos pretenderlo, 100 días con la Tata se convierte en mucho más que eso, en un estudio y radiografía de dos de los males más importantes de nuestro tiempo: el cuidado de nuestros mayores, y los conflictos personales que aparecen tanto en los que padecen la vejez, como los que cuidan a esas personas que ya no pueden cuidarse solas. El cuidado y la ayuda que nos hacemos los unos a los otros es otro de los temas candentes de la actualidad, y el que está impregnado en toda la película, visto de frente, cara a cara, sin medias tintas, de verdad, con tanta autenticidad que impresiona, esa ventana que se abre para que miremos, para que pensemos y sobre todo, nos concienciemos que más pronto que tarde estaremos tanto en el lugar de la Tata como de Miguel Ángel.

Es de agradecer que Muñoz haya puesto en el centro de su película a su Tata para hablarnos de la vejez, como lo hicieron De Sica en Umberto D, Ozu en Cuentos de Tokio, Bergman en Fresas salvajes y Saraband, y Payne en Nebraska, todas ellas miradas profundas y honestas sobre esa última etapa de la vida, que no debe ser solo triste y oscura, sino que también debe haber cabida para otros menesteres, como la alegría, el amor y la fraternidad, quizás hacer una película ahora mismo como 100 días con la Tata es ante todo, una forma de revolución, ahora que estamos asistiendo a una sociedad muy enferma, vacía, que hace culto a lo joven y la apariencia, olvidando a sus mayores y dejando de lado toda esa sabiduría y humanidad que les pueden ofrecer los ancianos, unas personas que sufrieron la guerra, la dictadura y han sacado adelante a sus familias y vidas a pesar de todos los pesares, siendo la parte esencial de luchas y reivindicaciones de todos los privilegios y comodidades de las que disfrutamos hoy en día, y que de seguir así, tan ensimismados y estúpidos en el yo, los estamos perdiendo y todo parece indicar que para siempre, aunque tengamos algo de ilusión, porque personas como la Tata o Miguel Ángel así lo demuestran, porque cuando hay amor sincero y de verdad, todos los problemas que vendrán se verán y encararan de otro forma y sobre todo, con firmeza, honestidad y juntos. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Encuentro con Ángela Molina

Encuentro con la actriz Ángela Molina, acompañada de Judith Colell, cineasta y presidenta de l’Acadèmia del Cinema Català, en el homenaje de la institución por su Goya de Honor 2021, en la Antiga Fàbrica Estrella Damm en Barcelona, el jueves 9 de septiembre de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Ángela Molina, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Ana Sánchez de Comunicació de l’Acadèmia, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad.

Entrevista a Mar Coll

Entrevista a Mar Coll, directora de la película «Tres dies amb la família», entre otras, en la Plaza Concórdia en Barcelona, el jueves 11 de marzo de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a Mar Coll por hacer posible este encuentro, por su tiempo, amabilidad, generosidad y cariño.

Tres dies amb la família, de Mar Coll

REENCONTRARSE CON LA FAMILIA.  

“No es la carne y la sangre, si no el corazón lo que nos hace padres e hijos”

Friedrich Von Schiller.

Tres dies amb la família o tres días finguiendo lo que no eres, o simplemente, lo que no te gusta ser. De esta manera podríamos definir este cuento oxuro de pesadillas, que vivie nuestra protagonista Léa, una joven de una veintena de años que viaja desde su exilio particular de Francia y deja atrás una relación de pareja en crisis y unos proyectos de vida que no parecen convencerla, para reencontrarse con su familia con motivo de la muerte del patriarca de los Vich i Carbó, una saga que pertenece a la burguesía catalana instalada en Girona. Allí vivirá tres jornadas que van desde el velatorio pasando por la misa hasta el entierro. En este retrato de todos nosotros -porqué, en cierto sentido, en algún momento de nuestra vida hemos tenido una familia o la tenemos- dentro el envoltorio de una película pequeña y sencilla, encontramos toda una serie de recursos de una madurez extraordinaria, una película llena de miradas furtivas, de silencios incómodos y de momentos donde reina la quietud en un grupo de gente que está más preocupada por ser lo que esperan de ellos que ser lo que son en realidad.

El artífice de este pequeña, sencilla e estimulante film tan bello como inquietante, tan conmovedor como demoledor, es la debutante Mar Coll, una barcelonesa de veintiocho años graduada en la ESCAC, que explica que la idea de la película le vino de una manera espontánea, estimulada por la muerte de su abuelo. La directora reflexiona sobre la arquitectura argumental de su film: “La película no quiere ser una respuesta, sino que está más próximo a una foto de familia de las que quedan en los álbumes y que, cuando las ves, si te fijas bien, puedes entrever todo lo que esconden detrás de cada gesto o cada actitud. Una foto de familia burguesa y catalana.” (Cines Renoir. Hoja de sesión. 26/06/08) Durante estas setenta y dos horas, guiados por Léa, iremos conociendo a sus padres,  separados, sus tíos, su tía –la oveja negra de la familia que ha escrito un libro que no deja tan bien a su padre tal y como esperaban sus hermanos-, y sus primos, que se reencontraran a partir de los viejos recuerdos de la infancia.

La opera prima de Coll es un retrato íntimamente femenino, donde las mujeres parecen más liberadas de toda la hipocresía que rodea a los tres hermanos y que, a pesar de todo, huyen del velorio del difunto con traición y premeditación para refugiarse en un bar y dejarse llevar un rato por la vida mientras beben, brindan por el viejo patriarca muerto y bailan al son de una rumba de Manzanita, que es una versión de “Un ramito de violetas”, de la gran Cecilia. Se trata de uno de los pocos instantes liberadores en que la directora nos deja respirar un poco. La película avanza con esta contención hasta el final, donde Léa ya no puede aguantar más y explota: su catarsis la libera un poco, y el único consuelo que recibe es de parte de su padre, mientras el resto de los comensales reunidos alrededor de la mesa la miran un instante y continúan la comida, que les parece más interesante que no los sentimientos de Léa y, porque no decirlo, que los sus propios sentimientos. Belén Ginart describía las criaturas de Mar Coll como unos “minusválidos emocionales” (El País, 26/06/08) Vale la pena decir también que el rodaje de la película se ha hecho prácticamente siguiendo las escenas en orden cronológico, cosa que ayuda a este crescendo que marca el hilo de la narración.

Antes de acabar, merece una mención especial todo el reparto de la película: el padre de Léa -un magnífico Eduard Fernández-, los tíos, en la piel de Francesc Orella y Ramón Fontseré, su mare, la actriz francesa Philippine Leroy-Beaulieu, la inesperada presencia de la tía Virginia a la que da vida una increíble Amàlia Sancho, i, especialmente Léa, una adorable, inquietante, perdida y especial Nausicaa Bonnín, que aquí debuta como protagonista en un registro muy complicado, un excelente trabajo lleno de matices, introvertido y muy bien planteado, y ejecutado. Una película de muchos debutantes y gente muy joven en el equipo técnico, pero que, con todo, han conseguido resolver con nota el objetivo que se planteaban. No quiero acabar sin mencionar los premios que esta película obtuvo en el Festival de Cine español de Málaga: “Mejor dirección” y “Mejor interpretación” para Nausicaa Bonnin y Eduard Fernández. Les dejo con esta familia que está muy lejos de ser perfecta, pero, hay alguna que lo sea?. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Sofi Escudé

Entrevista a Sofi Escudé, montadora de la película «Las niñas», de Pilar Palomero, en su domicilio en Valldoreix, el sábado 6 de febrero de 2021.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Sofie Escudé, por su tiempo, generosidad y cariño, y a Aymar del Amo de l’AMMAC, Associació de Muntadores i Muntadors Audiovisuals de Catalunya, por su amabilidad, paciencia y cariño.

Entrevista a Lucía Alemany

Entrevista a Lucía Alemany, directora de la película «La inocencia», en la Cafetería Farga en Barcelona, el viernes 20 de diciembre de 2019.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Lucía Alemany, por su tiempo, amistad, generosidad y cariño, y a Katia Casariego de Comunicación, por su tiempo, amabilidad, generosidad y cariño.

Entrevista a Celia Rico Clavellino

Entrevista a Celia Rico Clavellino, directora de la película «Viaje al cuarto de una madre», en Casa Gracia en Barcelona, el viernes 11 de enero de 2018.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Celia Rico Clavellino, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Ellas Comunicación, por su tiempo, cariño, generosidad y paciencia.

Encuentro con Marisa Paredes

Encuentro con la actriz Marisa Paredes, con motivo del acto de homenaje por el Goya de Honor 2018, junto a Isona Passola (Presidenta de l’Acadèmia del Cinema Català) y Judith Colell (vocal de la Junta de la Academia del Cine Español). El encuentro tuvo lugar el jueves 13 de septiembre de 2018 en el Soho House en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Marisa Paredes, Isona Passola y Judith Colell, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Ana Sánchez y Tariq Porter de Trafalgar Comunicació, por su tiempo, generosidad, paciencia y cariño.