Entrevista a Silvia Rey

Entrevista a Silvia Rey, directora de la película «Wan Xia», en el marco de LAlternativa. Festival de Cinema Independent de Barcelona, en los Jardins Mercè Vilaret en Barcelona, el viernes 25 de noviembre de 2022.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Silvia Rey, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Mariona Borrull de Comunicación de L’Alternativa, por su labor como traductora, y su especial trabajo, amabilidad, generosidad, tiempo y cariño. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Carla Linares

Entrevista a Carla Linares, directora de la película «Daucus Carota», en la Cafetería La Principal en Barcelona, el viernes 21 de enero de 2022.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Carla Linares, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

La cima, de Ibon Cormenzana

GESTIONAR LA PÉRDIDA.

“Todos tenemos nuestro propio ochomil”

Edurne Pasaban

Amén de producir más de 40 títulos a directores como Mateo Gil, Pablo Berger, Claudia Llosa, Julio Medem, Rodrigo Sorogoyen, entre otros. Ibon Cormenzana (Bilbao, 1972), ha dirigido cuatro títulos como director. Tres de ellos centrados en temas tan incómodos como el suicidio y la depresión. Sus personajes navegan sin rumbo, azotados por unas tragedias que les han pasado una factura terrible, individuos en procesos arduos y complejos de reconstrucción emocional, expuestos a unas existencias que duelen mucho. Hace cuatro años veíamos Alegría, tristeza, donde conocíamos a Marcos, un tipo bloqueado que pedirá ayuda para salir de su conflicto. Ahora, nos encontramos con Mateo, alguien que también está huyendo de sí mismo, y que tiene un propósito: hacer un ochomil, en concreto, la cima de Annapurna de 8091 metros, y lo quiere hacer solo, y sin oxigeno, toda una temeridad, y también, todo un reto suicida. Mateo se encontrará en su ascensión a Ione, una alpinista experimentada que es la primera mujer que ha conseguido por primera vez hacer los catorce ocho mil, personaje que nos recuerda a Edurne Pasaban.

Ione está refugiada en una cabaña en la montaña, sola y dejando pasar los días. Tanto Mateo como Ione son dos personas asfixiadas por el dolor, y los dos lo gestionan de formas muy diferentes. Él, quiere hacer la cima en invierno y solo, gesta que no ah conseguido nadie hasta la fecha, y ella, quiere olvidarse de todos y todo. La cima es una película con solo dos personajes, dos individuos perdidos en mitad de la nada, aislados del mundo, solos con sus traumas, en un relato potente y demoledor sobre la gestión de los traumas, que fusiona con criterio y audacia un paisaje hermoso e inhóspito con una historia profundamente minimalista, un relato-retrato sobre lo que hay o mejor dicho, lo que queda en alguien después de la tragedia, y cómo convive con ese dolor que no se cansa de torpedearnos la vida o lo que queda de ella. El cuarto trabajo de Cormenzana es también la historia de un encuentro, un cruce de caminos, donde asistimos al proceso diario y cotidiano de dos personas que tienen en común más de lo que en apariencia parece ser.

La montaña actúa como esa barrera inmóvil que los atrae y los repele, ese vasto muro que parece no tener fin, un muro atrayente y a la vez, difícil de superar, y no solo eso, la cima de Annapurna es ante todo un símbolo para estos dos personajes, como podría ser cualquier ocho mil, no un peldaño más, sino el peldaño de sus procesos, ese muro de las lamentaciones a la inversa, algo así como una idea fija para Mateo, que tiene que hacer sí o sí, cueste lo que cueste, poniendo su vida en peligro. Por su parte, Ione, después de su histórica hazaña de alcanzar los catorce ocho mil, vive o sobrevive estancada, con un sueño ya hecho, y sin encontrar todavía algo que le enganche a la vida, y sobre todo a las personas. El director bilbaíno vuelve a contar con algunos de sus colabores más cómplices como el cinematógrafo Albert Pascual, que compone una luz que juega con el brillo de los exteriores, con la negritud del interior de los personajes, y la calidez de la cabaña. David Gallart en montaje, construye una película de 85 minutos, en el que hay de todo, calma, tensión, silencios y un poco de cercanía.

El guion conciso y potente de Nerea Castro, que debuta en el largometraje, a partir de una idea del propio director, y la excelente música de Paula Olaz (de la que escuchamos la reciente Nora, de Lara Izagirre, y ha trabajado para Telmo Esnal o el trío de directores de Handia y La trinchera infinita, entre otras), que sabe contar todo aquello que no vemos y sentimos en una historia que es tan importante lo que se ve como lo que no, con todo ese interior oscuro por el que se mueven sus personajes. Una película que se mueve entre lo físico, con esa espectacularidad en las secuencias de montaña, con el asesoramiento de dos expertos como el alpinista Jordi Tosas y el guía de montaña Nacho Segorbe, entre otros, y también, entre lo emocional, necesitaba dos intérpretes de gran altura como Javier Rey, con ese comienzo brutal saliendo de la playa, que ya augura las dificultades por las que pasara su personaje en la montaña, y Patricia López Arnaiz, que repite con el director, dando vida a una mujer aislada y sin nada que hacer ni decir, procesando su vida, hacia donde va a ir, y sobre todo, si hay algo que hacer.

La cima no se deja llevar por la belleza mágica de la montaña, y en seguida, la muestra en toda su crudeza, mostrando todos sus peligros, que son muchos, en la que los personajes deberán luchar para conseguir seguir con su camino. Tiene la película ese aroma de la montaña como muro para vivir o morir en él, esa tierra infranqueable que invita a desafíos complejos y llenos de valentía, donde la naturaleza se convierte en belleza y terror, como ocurre en muchas de las películas de Werner Herzog. Dos almas en mitad de la nada, pasando por su vacío particular, en una cotidianidad llena de monstruos, conviviendo junto a ese dolor intenso y profundo, que tendrán en la montaña y su dificultosa ascensión, su propio viaje a los infiernos, o quizás, su forma de salir de ellos. Cormenzana ha cocinado a fuego lento un relato que atrapa por su sencillez e intimidad en su construcción de personajes, en todo su proceso personal y en la relación que se cuece entre ellos, y también, nos sobrecoge por todo el periplo que viven en la montaña, tanto aquel que sigue fiel a su viaje suicida y ella, como persona que debe reaccionar para salir de su letargo, aunque sea la última cosa que haga. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Alba Sotorra

Entrevista a Alba Sotorra, directora de la película «Comandante Arian», en las oficinas de su productora en Barcelona, el miércoles 17 de octubre de 2018.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Alba Sotorra, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Eva Herrero y Marina Cisa de Madavenue, por su tiempo, cariño, generosidad y paciencia.

Entrevista a Laura Mora

Entrevista a Laura Mora, directora de la película «Matar a Jesús». El encuentro tuvo lugar el miércoles 4 de abril de 2018 en el Soho House en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Laura Mora, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, a Violeta Medina de Prensa, y a Xavi Garcia Puerto de El Sur Films, por su amabilidad, generosidad, tiempo y cariño.

Encuentro con Carla Simón y Elena Martín

Encuentro con Carla Simón y Elena Martín, directoras de «Estiu 1993» y «Julia Ist», respectivamente, con motivo de la mesa «Diàleg entre Cineastes. Filmar des de les emocions autobiográfiques. Com sostenir la idea d’una pel.lícula», organizada y moderada por Gonzalo de Lucas. El acto tuvo lugar el martes 13 de junio de 2017 en la Sala Mompou de la SGAE en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Carla Simón y Elena Martín, por su tiempo, conocimiento, cariño y generosidad, y a Gonzalo de Lucas, por su organización, generosidad, paciencia, amabilidad y cariño.