Entrevista a Anna Giralt Gris

Entrevista a Anna Giralt Gris, directora de la película «Robin Bank», en la oficina de la productora Gusano Films en la Incubadora Almogàvers en Barcelona, el lunes 26 de septiembre de 2022.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Anna Giralt Gris, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y al equipo de Gusano Films, por su amabilidad, generosidad, tiempo y cariño. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Paula Labordeta y Gaizka Urresti

Entrevista a Paula Labordeta y Gaizka Urresti, directores de la película «Labordeta, un hombre sin más», en los Cinemes Boliche en Barcelona, el martes 6 de septiembre de 2022.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Paula Labordeta y Gaizka Urresti, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Alexandra Hernández de Hayeda Cultura, por su amabilidad, generosidad, tiempo y cariño. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Labordeta, un hombre sin más, de Paula Labordeta y Gaizka Urresti

EL POETA DEL PUEBLO.

“Recuérdame como un árbol batido; como un pájaro herido; como un hombre sin más. Recuérdame como un verano ido; como un lobo cansino; como un hombre sin más”

De la canción Ya ves, de José Antonio Labordeta

Cuando todavía era niño no entendía el activismo de mi padre, aunque siempre que mi madre me dejaba, lo acompañaba. Él siempre estuvo afiliado a partidos de izquierda, incluso llegó a ser candidato a la alcaldía de Sabadell. Era feliz acompañándolo a enganchadas de carteles, reuniones y diferentes actos políticos y manifestaciones. Lo que más recuerdo de aquellos años, años de agitación política que raro era el día que no se escuchaban muchas canciones protesta, entre ellas, como no, “Canto a la Libertad”, de José Antonio Labordeta (1935-2010), que nació un año antes que mi padre. De adulto, conocí a Labordeta , tanto al poeta como al hombre, y no era solo aquel tipo de “Un país en la mochila” de TVE, sino un hombre del pueblo, alguien que siempre defendió al reprimido, al perseguido, al huido, a aquel que siempre se enfrentó al capital, como se decía antes. Un hombre que escribió, cantó y habló sobre los derechos de los olvidados, de los que nadie hacía caso, de los que no paran de trabajar y apenas tienen algo. Perteneció a la generación de mis padres, aquellos que crecieron en dictadura, aquellos que no se dejaron domar, como decía el gran Marcelino Camacho, aquellos que trajeron la libertad y la democracia a este país, con sus luchas, protestas, política y humanidad.

La película Labordeta. Un hombre sin más, de Paula Labordeta, su hija menor, que ha estado toda la vida realizando televisión, junto a Gaizka Urresti, cineasta de larga trayectoria que ha producido a gente tan importante como Agustí Villaronga, Carlos Saura y Santiago Tabernero, entre otros, y dirigido películas sobre Buñuel o Luis Eduardo Aute, entre otros. La película con guion de Miguel Mena, Ana Labordeta y los propios directores, no es un homenaje al uso, porque profundiza en su lado más íntimo y personal, y lo hace a través de los suyos, su viuda Juana de Andrés, sus tres hijas, Ana, Ángela y Paula, y sus nietas, amén de amigos como el dramaturgo Sanchis Sinistierra y algunos más, e indagando en el hombre desde dentro, del humano, del que dudaba, del que sentía miedo, del que se frustraba, pero también reía, se ilusionaba, y a pesar de los pesares, como diría el poeta, seguía en la lucha, aunque bien sabía que había mucho que hacer para conseguir tan poco, cosas de este país tan oscuro y tan triste, donde siempre acaba mal, como mencionaba Gil de Biedma.

La cinta repasa su vida, sus publicaciones, su poesía, su etapa como político, su vida familiar, y sus tantas vidas de alguien inquieto, muy curioso, y alguien que miraba el mundo desde otras perspectivas, desde otra forma, y hacía música para reivindicar a lo pequeño, a lo sencillo, a todo aquello que se les negaba a sus gentes sin más de Aragón. Como buen retrato, no hay espacio para el edulcoramiento y demás falsedades narrativas, porque el propósito de la película es abordar todo aquello del hombre que menos se conoce, porque vemos momentos célebres de su vida, y otros, menos cómodos, donde le asaltaban las dudas, la desilusión y la tristeza. La película ayudará a recordar a uno de los grandes tipos que vivió, cantó y luchó en buena parte de la dictadura y su final, y aquellos años de euforia de la democracia recién nacida y su posterior asentamiento, aquellos años de miedo y oscuridad que muchos intentan contar de otra manera, y también, ayudará a todos aquellos que todavía no conocen su vida y quieran conocerlo, peor conocerlo de verdad, a través de sus hazañas, como contaba aquel tebeo mítico, y sus tristezas, que también las hubo, y las pasó como se pasan, con mucha ayuda y casi siempre en soledad.

El mayor logro de Labordeta. Un hombre sin más, de los muchos que tiene, es su sencillez, su transparencia y su humildad, porque hablar de un hombre como Labordeta que era todo humanidad e intimidad, requería una película así, una película construida como un homenaje de verdad, de los que ya apenas se hacen, con cara y ojos y cuerpo y alma, para hablar de alguien que era uno más, pero a pesar de su existencia sin más, logró destacar y convertirse en un referente, que en este pobre mundo tanta falta hacen, porque ahora parece que cualquier mojigato de tres al cuarto cree hacer algo y mucho más, qué equivocados andan, porque seguramente no conocen a tipos como Labordeta, que era mucho más de lo que fue, sin pretenderlo, y mucho menos sin buscarlo. Y también, es un sincero y profundo homenaje no solo a Labordeta sino a todos aquellos que le acompañaron, tanto conocidos como desconocidos, todos aquellos que lucharon por un mundo mejor y por un trozo de libertad. Para despedir este texto no puedo hacerlo de otras manera que cediendo la palabra y la música al poeta: “Habrá un día en que todos al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad… Vivan todos aquellos que soñaron con la libertad, y a José Antonio Labordeta, único, irrepetible y sobre todo, un tipo sin más, que hizo mucho, que en este país es toda una proeza. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Meritxell Colell

Entrevista a Meritxell Colell, directora de la película «Dúo», en la Plaza de la Virreina en Barcelona, el Lunes 5 de septiembre 2022.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Meritxell Colell, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, a mi querido amigo y excelente fotógrafo Óscar Fernández Orengo, que ha tenido la amabilidad y generosidad de retratarnos, y a Katia Casariego de Vasaver, por su amabilidad, generosidad, tiempo y cariño. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Dominic Gagnon

Entrevista a Dominic Gagnon, director de la película «Big in China. Georges and the Vision Machines», en el marco de La Inesperada Festival de Cine, en el Zumzeig Cineccoperativa en Barcelona, el sábado 26 de febrero de 2022

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Dominic Gagnon, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, a Rafael Dalmau, por su gran labor como intérprete, y a Miquel Martí Freixas y Núria Giménez Lorang, directores de La Inesperada, por su amabilidad, generosidad, tiempo y cariño. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

El secreto del Doctor Grinberg, de Ida Cuéllar

JACOBO GRINBERG. CASO ABIERTO.

“No existe una realidad independiente o ajena a nosotros, somos nosotros quienes la elaboramos”

Jacobo Grinberg

Cualquier tipo de búsqueda genera una profunda investigación, no solo ya los pormenores de la desaparición, sino los hechos que lo propiciaron, y aún más, la vida anterior del personaje en cuestión. Quizás esta última parte, más misteriosa aún más si cabe, porque la vida que conocemos, en cierto modo, la pública y la oculta, entraña el misterio en sí, porque de esa vida conocida o no, se encuentran las claves que ocasionaron dicha desaparición. En el caso de Jacobo Grinberg (Ciudad de México 1946), toda su existencia, la que conocemos o no, se truncó aquel lejano 8 de diciembre de 1994, cuando contaba con solo 47 años. Pero, he aquí la cuestión. ¿Cuáles fueron las circunstancias de la desaparición de Grinberg? ¿Cómo se produjo? ¿Quién o quiénes estaban interesados en él? E infinitas preguntas más. Todas esas cuestiones son las que se plantea el cineasta Ida Cuéllar durante los siete años de investigación sobre el caso, que vive a caballo entre Barcelona y Ciudad de México, astrólogo y estudioso del Tarot, y en sus obras un explorador de la imaginación y la consciencia, no solo nos explica la vida y el trabajo de Grinberg, sino también, intenta esclarecer las circunstancias de su extraña desaparición.

El secreto del Doctor Grinberg se decanta por el thriller de investigación, con el aroma de los mejores títulos del cine de género estadounidense setentero, abriendo varias líneas, llevándonos por muchos lugares del ancho planeta. En la primera, nos sitúa en las pesquisas del comandante Padilla, el jefe de policía a cargo de la investigación del caso, otra línea son las entrevistas del propio Cuéllar con familiares, amigos y colegas de profesión de Grinberg, en el que traza esa vida pública y oculta del personaje, y aún más, se hace una reflexión del trabajo de Grinberg, que destacó enormemente como neurofisiólogo y psicólogo, dedicándose a estudiar el chamanismo mexicano, la conciencia, disciplinas orientales, meditación y telepatía, llegando a ser mundialmente conocido. La película huye, inteligentemente, de las certezas, y elabora un trabajo exhaustivo, lleno de tensión, brillante y místico sobre la figura del investigador de la conciencia, y sobre todo, no enlazándolo ni nada que se le parezca, sino construyendo un retrato inolvidable sobre todo aquello que somos, y todo aquello que podríamos ser.

La película también actúa como un trabajo fascinante y revelador sobre Grinberg y todo aquello que fue: su viaje a Israel, que lo cambió para siempre, la aparición en su vida de personas como la curandera Pachita, sus relaciones con el poder, la amistad con el antropólogo y brujo Carlos Castaneda, su viaje al New York contracultural, y Teresa Mendoza, la mujer que compartía su vida cuando desapareció, la CIA estadounidense, y demás asuntos que se mezclan en la ardua investigación. Cuéllar lanza innumerables preguntas sin respuestas, investiga y elabora algunas hipótesis, algunas que quizás son ciertas, y otras, pura fantasía o no, nunca se decanta por ninguna de ellas, solo investiga y llega a ciertos lugares y personas, pero nunca nada definitivo, en cierta manera, no está muy lejos de Zodiac (2007), de David Fincher, la investigación de dos polis sobre uno de los mayores asesinos en serie de EE.UU., o de JFK (1991) y JFK: Caso revisado (2021), las películas de Oliver Stone sobre el magnicidio de Kennedy, ni tampoco de las películas-documentales-investigación de Isaki Lacuesta como Cravan vs. Cravan (2002) y Los pasos dobles (2011), sobre las misteriosas figuras del poeta Arthur Cravan y del pintor François Augiéras, respectivamente.

La opera prima de Ida Cuéllar destaca por su precisión y estupenda narrativa y forma, porque todo está elaborado con cuidado y detalle, nada se deja al azar ni mucho menos a la mera inventiva, porque la película consigue un trabajo riguroso, donde todo es honesto y cercano, se muestra lo más clara posible en sus investigaciones y en su incansable búsqueda, una búsqueda fascinante, hipnótica y llena de misterios que, a día de hoy, continúan ocultos, al igual que Jacobo Grinberg, un personaje que la película descubre y sobre todo, reivindica como estudioso de la mente y la conciencia, y nos habla de sus más de medio centenar de libros en los que plasmaba el resultado de sus novedosas y sorprendentes investigaciones. Nunca sabremos que ocurrió con Grinberg, o quizás algún día sí, lo que si sabemos seguro es que su trabajo y obra están ahí para ser descubiertas por cualquier persona que quiera saber, quiera conocer, y adentrarse en un mundo más allá de lo conocido, un universo fascinante y lleno de sueños, donde los sueños ya no son una mera ilusión, sino toda una búsqueda diferente, que tiene que ver con otras leyes, leyes que se escapan de lo racional y lo físico, y pertenecen a otras dimensiones, materias y estados, un universo en el que quizás Grinberg se encuentra ahora mismo, o tal vez, no, quizás alguna vez lo sepamos, y Grinberg también. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Fire of Love, de Sara Dosa

LOS VULCANÓLOGOS ENAMORADOS.

“Es muy agradable sentirse. Tú no eres nada. No eres nada cuando estás cerca de un volcán”

Katia y Maurice Krafft

Katia y Maurice Krafft siempre fueron muy activos ante la sociedad y la política, Eran uno de los tantos jóvenes que se lanzaron a la calle en 1968 en París, para luchar por cambios y una sociedad más justa, solidaria y humana. Desencantados con la deriva social capitalista que se apoderaba del mundo occidental, encontraron en la naturaleza esa vía de escape para alejarse de todos, observar la tierra y sus misterios, y de esa forma, toparon con los volcanes en erupción, que habían sido objetos de fascinación para los dos desde la asolescencia. Katia y Maurice Krafft, geoquímica y geólogo, respectivamente, se enamoraron apasionadamente y de los volcanes, que se convirtieron en su razón de ser y estar en el mundo. Después de más de dos décadas, alrededor del mundo, observando, apuntando, reflexionando, filmando y tomando fotografías, muestras y demás de los volcanes, encontraron la muerte mientras estaban en el Monte Uzen en Japón, el 3 de junio de 1991.

Fire of Love, nuevo trabajo documental de la estadounidense Sara Dosa, cuenta su vida y su aventura con los volcanes, pero no lo hace de un modo convencional, reconstruyendo sus vidas, sino a partir de ellos, de sus miradas y reflexiones, a partir de todo su legado, un impresionante material de archivo que dejaron tras su muerte. Más de 300 horas de filmaciones en 16 mm que rodaba el propio Maurice, más de 300000 fotografías de Katia y más de 20 libros en los que contaban sus experiencias con los volcanes, e innumerable material de archivo de entrevistas y conferencias del matrimonio, y una infinidad de objetos, rocas y demás, recogidos del material que expulsaban los volcanes. Una película de noventa y tres minutos que condensa veinte años de amor por los volcanes de un matrimonio completamente singular, diferente y pionero en el estudio de la vulcanología, porque, gracias a ellos, su legado y sus investigaciones proporcionaron que se sepa más el comportamiento de los volcanes y su necesaria prevención para evitar muertes.

Un exhaustivo y preciso trabajo de montaje que firman Erin Casper, que ya había trabajado con la directora, y Jocelyne Chaput, con el que componen un fabuloso y profundo collage que va repasando las diferentes acciones de los Krafft con sus volcanes, la narración de la escritora y cineasta Miranda July, con esa voz suave y enigmática que va mucho más allá de las imágenes, porque lanza reflexiones, describe el antes y después de las imágenes, y sobre todo, nos ofrece un retrato en off de todo lo que vemos y lo que no, porque hay muchas vidas en las vidas de los Krafft, las que dejaron en imágenes y filmaciones, y aquellas otras, las que no están registradas pero también existieron. Porque si hay algo que adquiere una importancia vital en la existencia de la pareja enamorada de vulcanólogos es el misterio, y la película lo acoge de forma natural, porque siempre hay una aureola de misterio, tanto en sus vidas como en los volcanes que estudian, esos misterios infinitos de la tierra, de su pasado y sus orígenes, de todos esos fenómenos que sucedieron antes que nosotros, antes de todo, y todos esos fenómenos que suceden delante de los ojos atentos e inquietos de los Krafft.

Nunca sabremos porque los Krafft hacían lo que hacían, en el fondo, no importa, porque ellos lo hicieron y ya está, y mucho menos su forma de trabajar, acercándose tanto a los volcanes, algunos los llamaran temerarios y otros, simplemente, los envidiaran por todo lo que vivieron y lo que hicieron, porque dieron su vida, literalmente, por su pasión, por su deseo, por todo lo que eran, porque no eran otra cosa que unos apasionados de los volcanes, llenos de miedo, pero un miedo que no les impedía asomarse a los abismos que los llevaron por todo el mundo. La naturaleza y sus misterios siempre han sido objeto de estudio y reflexión en el cine de Dosa, porque en The Last Season (2014), su primer largometraje, dos ex soldados y cazadores de una difícil variante de hongo en los bosques del estado de Oregón, descubrían una forma de curar las heridas físicas y emocionales de la guerra. Con The Seer & The Unseen (2019), volvía al bosque, en este caso, en Islandia, donde una joven se comunica con elfos para salvar el ecosistema. Unos personajes que no andan muy lejos del matrimonio Krafft, que también encuentran su razón de ser en el contacto con la naturaleza, con la madre tierra.

Si algo tienen en común las personas que retrata la directora estadounidense en su cine es ese aura de seres especiales y cercanos, como una especie de desheredados y aburridos de la sociedad mercantilizada, que encuentran en la naturaleza una forma de sentir y construir una vida alejada de todo eso, estudiando y experimentando y descubriendo todos los secretos que oculta un universo tan físico y espiritual como la naturaleza, con toda su belleza y terror como los volcanes, con esas riadas de lava rojizas y anaranjadas que abruman por su exultante belleza, pero que son lenguas monstruosas de fuego que arrasan todo lo que se encuentren en el camino, o esas llamaradas de fuego que expulsan los volcanes, que nos dejan atónitos por su espectacularidad, pero que, por el contrario, destrozan todo lo que toquen. Los Krafft encontraron la muerte haciendo aquello que amaban, porque ellos no entendían la vida sin estar lo más cerca posible de un volcán en erupción, porque en el fondo, la vida hay que experimentarla y sentirla, dejándose llevar por aquello que le da sentido, y en eso, los Krafft, o lo que es lo mismo, Kati y Maurice no son solo un clarísimo ejemplo para todos, sino que también, sus incontables y profundos estudios, han servido para conocer mejor a los volcanes y evitar tragedias personales. Gracias por todo! JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Inés García

Entrevista a Inés García, directora de la película «Winterreise», en el marco de La Inesperada Festival de Cine, en el parque de la España Industrial en Barcelona, el viernes 25 de febrero de 2022

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Inés García, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Miquel Martí Freixas y Núria Giménez Lorang, directores de La Inesperada, por su amabilidad, generosidad, tiempo y cariño. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Inés Toharia Terán

Entrevista a Inés Toharia Terán, directora de la película «Film, the Living Record of our Memory», con motivo de la celebración de «10 anys al Raval», en la Filmoteca de Catalunya en Barcelona, el martes 22 de febrero de 2022.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Inés Toharia Terán, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Jordi Martínez de Comunicación de la Filmoteca, por su amabilidad, generosidad, tiempo y cariño. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA