A esmorga, de Ignacio Vilar

001-a-esmorga-espanaHUIDA HACIA EL ABISMO

Dese su publicación en 1959, A esmorga, de Eduardo blanco amor (1897-1979), se convirtió en todo un fenómeno en las letras gallegas, considerándose una de las grandes novelas del siglo XX. Novela anclada dentro del realismo social, aquel que sobrevivía bajo el yugo del franquismo, como los textos de Rafael Sánchez Ferlosio, El Jarama (1955) o Tiempo de silencio (1961), de Luís Martín-Santos, entre otros… A esmorga, ya tuvo una adaptación al cine en 1976 de la mano de Gonzalo Suárez, bajo el título de La parranda (epígrafe con el que se publicó en Argentina en 1960). El libro narra las 24 horas vertiginosas, llenas de locura, brutalidad, sexualidad y fatalismo que emprenden tres individuos marginales (el Castizo, el Bocas y el Milhombres) por la vecina Auria, trasunto imaginario de la conocida Ourense, tres hombres que huyen de la guardia civil, ya que uno de ellos, el Bocas, ha cometido un terrible crimen, que no veremos (la utilización del fuera de campo en la película es uno de sus múltiples hallazgos), los otros dos le siguen, uno por cómplice, y el otro, por amistad.

El realizador Ignacio Vilar (1951, Ourense) en su quinto título, se enfrenta a tumba abierta a un texto brutal, sin concesiones, una tremenda borrachera en una jornada interminable que no tiene fin, ni vía de escape para los tres parranderos, un viaje a los miedos y anhelos más profundos de cada uno. Vilar ha parido una obra mayúscula, un retrato descarnado, y sin concesiones de esa Galicia profunda de mediados de los 50, de seres ahogados en un paisaje sombrío, de lluvia, de frío, de cantidades ingentes de aguardiente que hielan el alma y destrozan la vida, de represión sexual, de homosexualidad latente y oculta, de brutalidad descarnada en cada esquina, de miseria física y moral, de gentes que se mueven de un lugar a otro, sin rumbo, sin conciencia, y sin futuro, dejando tras de sí regueros de porquería (bosques desolados, tabernas sudorosas, prostíbulos decadentes). Vilar se ha enfundado el traje de demiurgo para encajar todos los elementos que convergen en el relato, la trama avanza sin apenas descanso, la camaradería entre los tres amigos, que en algunos instantes parecen tres almas en pena o zombies metidos en una cinta de terror, los grados de embriaguez que van contaminando sus organismos sin descanso, una atmósfera sucia y mugrienta, a ratos nauseabunda, de un color ceniza, tirando a negro, donde el trabajo de luz y ambientación de la película es de órdago, un western físico y carnal, donde los cuerpos se mueven entre pasos lentos y cortados, un caminar o deambular sin rumbo ni espera, como aquellas películas de Peckinpah o Hellman, donde sus personajes se sometían a un camino más psicológico que físico, hombres que huían de algo o de ellos mismos, pobres diablos que con poca suerte iban hacia delante a enfrentarse a un destino fatalista.

Tiene mucho la película de ese cine patrio ambientado en zonas rurales donde la violencia convive de manera natural entre los individuos, como La venganza, Furtivos o Los santos inocentes… Un cine serio, falado en galego, (con tres intérpretes en estado de gracia, soberbias las composiciones de Miguel de Lira, Karra Elejalde y Antonio Durán “Morris”) tres bestias sedientas, tres animales salvajes, que se desplazan entre el patetismo y la servidumbre, que parecen llevarse por delante a to’ dios, aunque quizás en este descenso a los infiernos, también se lleven por delante a ellos mismos. A esmorga, se erige en una muestra más de ese poderoso cine gallego que está emergiendo como una experiencia reflexiva y contundente, que aborda temas de su propia idiosincrasia, capturando los límites profundos y más arcaicos de su imaginario, consiguiendo renovar y ofrecer enfoques inteligentes, dotando de interesantes miradas a la narración cinematográfica.

Las altas presiones, de Ángel Santos

372539EL PAISAJE ANÍMICO

La película arranca con un joven grabando con una cámara de vídeo lugares abandonados, espacios que fueron, pero que ya no son, lugares que pertenecen a otro momento, a otro instante. Miguel, que así es como se llama el joven, registra esos espacios para futuras localizaciones de una película. Un personaje que se tornará guía omnipresente de este cuento sencillo y honesto, un hermosísimo relato que nos habla de las derivas emocionales de este tiempo nuestro que vivimos, un tiempo de incertidumbre, de tránsito, de no saber a dónde ir, ni que hacer, un tiempo detenido, sin identificación, quizás un tiempo que nos conducirá a un lugar desconocido o tal vez a un lugar que conocemos pero que ya no es el nuestro. Ángel Santos (Pontevedra, 1976) se enfunda en su segundo título, el primero Dos fragmentos/Eva (2012), en algunos caminos ya transitados en su primer largo, (con Miguel Gil en la escritura, y Fernando Franco, director de La herida, en tareas de montaje), recogiendo las vidas de unos jóvenes que se sienten perdidos, que abrazan con nostalgia, un tiempo y unos recuerdos, que ya no son, cómo si pertenecieran a otro. Miguel se siente así, trabaja para el cine, pero no le satisface el empleo, filma imágenes para otro, imágenes que el mismo ya no reconoce, aun habiendo sido de ese lugar.

La cinta de Santos aborda la crisis, pero sin hablar de ella, sino del estado de ánimo que erosiona en cada uno de los personajes, ese aliento voraz sumergido en el interior de cada uno, ese tiempo sin tiempo, ese deambular por lugares fantasmagóricos con amigos de otro tiempo, personas que tomaron otro rumbo, otros caminos, que cuesta reconocer, que no son lo que eran. La trama es escueta, Miguel vuelve a su ciudad, y se reencuentra con sus amigos que han ido haciendo sus vidas con desigual suerte, pero también se enfrenta  a sus paisajes, a lo que recuerda, que se han convertido en espacios vacíos, olvidados, sin vida, donde los recuerdos se desvanecen. Miguel intenta vanamente recuperar a la que fue su novia, lo que fue su entorno, quizás el encuentro con Alicia le haga cambiar ciertas cosas de su vida, de ese tiempo perdido y de alguna manera intenta recobrar, aunque sea de una manera tímida y poco decidida. Santos nos habla en voz baja, susurrándonos, en esta bellísima pieza de cámara, nos interpela a nosotros, nos relata la decepción y la frustración de muchos de ahora, a través del cine y el amor, que emergen en elementos que laten de manera profunda e inquieta. Una película sin música extradiegética, donde el paisaje y el sonido se convierten en capas que envuelven a los personajes dotándolos de una lectura invisible pero fácilmente reconocible. El film se nutre de las fábulas rohmerianas, de los cuentos agudos y viscerales de Hong Sang-Soo, del aroma que recorría a aquellos cineastas españoles de la transición, como Martínez-Lázaro, García Sánchez o Trueba… y del cine español contemporáneo, un cine parido con pocos recursos, pero formalmente ambicioso, que cuenta mucho de ese estado de ánimo latente y herido de los jóvenes de ahora.

Encuentro con Gonzalo Suárez

Presentación del libro «Con el cielo a cuestas», y la reedición de «Doble Dos», ambos de Gonzalo Suárez, presentado por el escritor Rodrigo Fresán. El encuentro tuvo lugar el martes 24 de febrero de 2015, en la Bilioteca Xavier Benguerel de Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Gonzalo Suárez, por su tiempo y generosidad, a Neus Castellano, directora de la Biblioteca Xavier Benguerel, por su recibimiento y acogida, a Anne-Hélène Suárez, por su simpatía y amabilidad, y a la Editorial Penguin Random House, por apostar por el libro y publicarlo. A todos ellos, Gracias por organizar este encuentro tan especial.

Entrevista a Aki Kaurismäki

Entrevista a Aki Kaurismäki, con motivo del ciclo que programó la Filmoteca de Catalunya. El encuentro tuvo lugar el Miércoles 21 de enero en Barcelona, en la terraza de la Cafetería La Monroe.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Aki Kaurismäki, por su tiempo y sabiduría, a Sandra Ejarque, de Vasaver, por su generosidad y paciencia, y a Pilar García, de la Filmoteca, por su colaboración y amabilidad.

Encuentro con Pau Subirós

Presentación del libro «El Productor accidental», de Pau Subirós, donde dialoga con el periodista Emili Manzano. El encuentro tuvo lugar el lunes 23 de marzo de 2015, en la Librería Documenta de Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Pau Subirós y Neus Ballús, por su tiempo y generosidad, al responsable de la Librería Documenta, por su recibimiento y acogida, y a la Editorial Anagrama, por apostar por el libro y publicarlo. A todos ellos, Gracias por organizar este encuentro tan especial.

Masterclass de Pedro Costa

Masterclass de Pedro Costa. El encuentro tuvo lugar el Sábado 10 de Enero del 2015, en el CCCB de Barcelona, dentro del marco de la programación de Xcèntric.

Quiero expresar mi agradecimiento a las personas que ha hecho posible este encuentro: a Pedro Costa, por su tiempo y generosidad, y al equipo de Xcèntric, por organizar este encuentro tan especial.

Entrevista a Michael Wahrmann

Entrevista a Michael Wahrmann, director de “Avanti Popolo». El encuentro tuvo lugar el Jueves 19 de febrero en Barcelona, en el hall del Cine Zumzeig.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Michael Wahrmann, por su tiempo y sabiduría, a Yolanda Vinyals, por su generosidad, paciencia, que tomó la fotografía que encabeza la publicación, y al equipo del Cine Zumzeig, por su trabajo, complicidad y lo estupendamente bien que me tratan cada vez que los visito.

Avanti Popolo, de Michael Wahrmann

Avanti_Popolo_2012_Film_PosterLA MEMORIA INDÓMITA

El arranque de la película deja bien claras sus intenciones narrativas y formales en su sencillo y magistral prólogo. La película se abre con un plano general de una calle, es de noche. Escuchamos el sonido del motor de un coche, y comenzamos a viajar por las calles mientras escuchamos la radio. El locutor (la voz del director) va desgranando himnos y cantos revolucionarios clásicos como La muralla, de Quilapayún, Ay Carmela!, o Me matan si no trabajo, de Daniel Viglietti. El realizador Michael Wahrmann, de origen uruguayo-israelí, y brasileño de acogida, nos conduce hasta a André, un hijo que visita a su padre (el mítico cineasta brasileño Carlos Reichenbach). Un hombre en la sesentena que vive apartado con la única compañía de su perra ballena. Una casa donde se acumulan recuerdos y objetos de un pasado que pesa y ahoga, un tiempo fantasmal y detenido que el hijo quiere recuperar a través de las viejas películas de super 8 filmadas por el hermano desaparecido durante la dictadura de los 70. Wahrmann se rodea de pocos elementos expresivos para contarnos su particular e íntimo viaje a través de la exploración sobre las ideologías. Un par de espacios, el exterior/patio de la casa, que vemos a través del enrejado, y el interior, presentado en sendos planos, estáticos, no nos muestra más habitaciones, incluso al hijo recién llegado, el padre le niega que utilice la habitación del hijo ausente. Unos decorados mostrados siempre frontalmente donde  el tiempo se dilata, creando una atmósfera que inquieta y subyuga a la vez. Apenas tres personajes, el citado Reichenbach, el hijo, que encarna otro director, André Gatti, y el cineasta dogma, que interpreta Eduardo Valente, también director. Dos almas, padre e hijo, que apenas se relacionan y se mueven entre las sombras que restan de los ideales, tanto políticos como cinematográficos, de aquellas luchas revolucionarias y filmes que abogaban por una vida digna y humana. No estamos frente a una película nostálgica que pretenda darnos lecciones pedagógicas y demás, nada de eso. La película nos habla en primera persona y de manera sincera, de un tiempo que ya no existe, un tiempo que habita en la memoria, y por sus imágenes, parece que difícilmente renacerá. Tiempo de espera o tiempo vacío, emociones que ahora sólo quedan en cantos e himnos que parece que no existieron, que quedaron demasiado atrás. El cine y el imaginario revolucionario como vehículos para recuperar a los ausentes, a los que ya no están. Wahrmann filma un trabajo minimalista sobre la ausencia y contra la amnesia, casi expresionista, a ratos parece una cinta de terror, donde no falta la ironía y el humor (el taxista entusiasta de los himnos nacionales, o el director dogma que habla del cine solitario), y en otras  insufla a sus imágenes resistentes el aroma olvidado de aquellas canciones y películas revolucionaras, que quizás hoy en día nos deberían servir para conocernos más en profundidad y no olvidar un pasado que siempre está presente, porque nunca se fue.

<p><a href=»https://vimeo.com/116770948″>Trailer Avanti Popolo</a> from <a href=»https://vimeo.com/user13755413″>ANDOLIADO PRODUCCIONES</a> on <a href=»https://vimeo.com»>Vimeo</a>.</p>

 

Encuentro entre Agnès Varda y José Luís Guerín

Conversación entre los cineastas Agnès Varda y José Luís Guerín. El encuentro tuvo lugar el sábado 18 de octubre de 2014, en la Biblioteca Singuerlin de Santa Coloma de Gramenet, dentro de la 9ª Jornada del Cineclubisme Català. Moderador y traducciones: Julio Lamaña (Federació Catalana de Cineclubs). Las fotografías que ilustran la publicación y grabación son obra de Óscar Fernández Orengo.

Entrevista a Meritxell Soler

Entrevista a Meritxell Soler, directora de “Movie». El encuentro tuvo lugar el Lunes 24 de noviembre en Barcelona, en las plazas Sant Felip Neri y Del Rei, en el marco de la XXI L’Alternativa. Festival de Cinema Independent de Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Meritxell soler, por su tiempo y sabiduría, a L’Alternativa y La Costa comunicación, por su generosidad y paciencia, a Pau Pérez, autor de la edición, por su trabajo y complicidad, y a Julián Vázquez, compañero y socio de Meritxell, que es el autor de la fotografía que ilustra esta publicación.