El retorno, la vida después del ISIS, de Alba Sotorra

LAS MUJERES DEL ISIS.

“En la medida en que realmente pueda llegarse a superar el pasado, esa superación consistiría en narrar lo que sucedió.”

Hannah Arendt

Los tres largometrajes que hemos visto de Alba Sotorra /Reus, Tarragona, 1980), giran en torno a la guerra y al mundo árabe, y dos de ellas a las mujeres. En Game over (2015), relataba la tristeza de un joven que le aburre la guerra real y se inventa otra virtual en el que todo es más como a él le gusta. Su siguiente trabajo, Comandante Arian (2018), se centraba en un batallón de mujeres kurdas luchando cuerpo a cuerpo contra el Daésh (ISIS), a través de una intimidad sobrecogedora, la directora filmaba la guerra y la recuperación de las heridas de la protagonista, a través de una película sobre la lucha por la libertad de unas mujeres fusil en mano. De su experiencia en Comandante Arian, nace su nuevo trabajo, El retorno: la vida después del ISIS, que sería el contraplano de la anterior, en el otro lado, sumergiéndose en el enemigo, en todas esas mujeres occidentales, algunas muy jóvenes que, fascinadas por la propaganda del Estado Islámico, dejaron sus países y se enrolaron en el ISIS. La cineasta catalana entra con su equipo en uno de los centros de detención al noroeste de Siria, que se parece más a un centro de desplazados, y coloca su mirada en estas mujeres, odiadas por Occidente y perdidas en una especie de limbo, un espacio en el que quieren dejar atrás su terrible pasado, y volver a sus países de origen y empezar de cero, cosa que se les niega rotundamente.

Sotorra realiza una radiografía física y emocional de estas seis mujeres Shamima, Hoda, Hafida, Ouidet, Nawal y Kimberly, a través de descarnados testimonios de su pasado, su enrolamiento en el ISIS, su experiencia, sus hijos, sus maridos, la guerra, y luego, su momento actual, apoyándose en algunas imágenes de archivo (por primera vez en el cine de la directora), que ayudan a contextualizar cada una de las vidas, y dar profundidad a sus testimonios. También, asistimos al proceso personal y profundo de cada una de ellas, en que la película las desnuda emocionalmente, sin caer en los juicios y prejuicios, sino escuchándolas, olvidando la idea de odio construida por Occidente, y penetrando en el alma de estas seis mujeres, con todos sus sentimientos, ilusiones, tristezas, dolor y esperanzas. La película nos convoca a un viaje muy emocional sobre nuestras ideas y prejuicios como occidentales, que es en mayor medida todo el núcleo del trabajo de Sotorra, acercarnos las mujeres del mundo árabe y construir una mirada más humana, más personal, y sobre todo, limpia de prejuicios, para que cada uno de nosotros se haga su propia idea, alejada de las informaciones oficialistas más preocupadas de alimentar un odio visceral al mundo árabe.

Un guion que escriben la propia directora junto a Júlia Parés, que ya estuvo en la producción de Comandante Arian, Lara Vilanova, Gris Jordana y la experimentada Núria Roldós construyen la cinematografía basada en la naturalidad, la cercanía y la limpieza visual para enmarcar a estas seis mujeres, Michael Nollet y Xavier Carrasco se encargan de firmar un montaje que sabe manejar con sensibilidad las imágenes y dotar de ritmo a una película donde hay mucha información y testimonios, pero mostrados de manera clara, sencilla y concisa. El retorno la vida después del ISIS, no es una película más, es, ante todo, un ejercicio brillante y sensible, que no solo nos habla de unas mujeres arrepentidas que quieren empezar una nueva vida, sino de la posición de los kurdos, que lucharon contra el ISIS, y ahora, entre ellas, la activista kurda que trabaja con ellas en el centro, quieren perdonar para avanzar y dejar el odio atrás, como esa grandísima conversación entre ella y su padre, donde el progenitor le insta que hay que mirar al enemigo, ver a la persona que hay detrás y escucharlo, para avanzar juntos en una vida en paz. Toda una gran lección de humanidad, de perdón y sobre todo, de enterrar el odio y empezar a construir para que el mundo sea menos feo cada día.

La cineasta reusense mira sin acritud ni rencor, sumergiéndonos en el alma de estas seis mujeres, en todo aquello que fueron y en todo aquello que quieren ser, porque la película también es una mirada hacia las mujeres árabes, y todas las mujeres del mundo, en su capacidad para seguir hacia delante, en perdonarse y en mostrarse de forma descarnada asumiendo sus errores para poder recuperarse, y sobre todo, que los demás, aquellos que las odian, las puedan mirar de otra manera, de frente y al rostro, a esas miradas que siguen rotas, desoladas y llenas de tristeza, porque todo aquello que creían sobre el ISIS, casi un paraíso en la tierra y los preceptos del islam, cayeron en saco roto, y se enfrentaron en la mayoría de los casos, a una represión y machismo absolutos, como menciona una de ellas “Salimos de un infierno y nos encontramos con otro peor”. No dejen de ver esta película, porque habla de las mujeres que estuvieron en el ISIS, y también, habla de todos nosotros, de cómo vemos al otro, como valoramos sus errores, y sobre todo, habla de nuestra capacidad de perdonar, y la humanidad que hay en nuestro interior. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Lara Vilanova

Entrevista a Lara Vilanova, camarógrafa de la película “Trinta Lumes”, de Diana Toucedo, en el Ateneu Barcelonès en Barcelona, el viernes 28 de diciembre de 2019.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Lara Vilanova, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Diana Toucedo, por su tiempo, cariño, generosidad y paciencia.

Entrevista a Diana Toucedo

Entrevista a Diana Toucedo, directora de la película “Trinta Lumes”, en el marco del D’A Film Festival, en el hall del Teatre CCCB en Barcelona, el viernes 4 de mayo de 2018.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Diana Toucedo, por su tiempo, sabiduría, generosidad y cariño, y a Eva Herrero de Madavenue, por su tiempo, cariño, generosidad y paciencia.

Trinta Lumes, de Diana Toucedo

EL PAISAJE DE LO INVISIBLE.

En la profundidad del bosque, en aquello que no logramos ver, en lo que vive y transita entre lo oculto, se desplaza entre las sombras, en ese mundo oscuro para nuestras percepciones, en esa atmósfera en que las cosas ya no son como las conocemos, en ese otro lugar donde viven los que ya no están, en ese espacio invisible, en ese no lugar en que sólo algunos, los más inquietos y sensibles, logran traspasar esos muros no perceptibles, y adentrarse en ese otro mundo, en ese espacio donde habitan los difuntos, en ese mundo, igual que el nuestro, pero sometido a otras leyes, estructuras y sensibilidades. Una niña llamada Alba Arias, de 13 años de edad, será la figura curiosa y sensible que nos abra esas puertas que no vemos, pero viven entre nosotros, a nuestro alrededor, cerca de nosotros. Después de montar más de una veintena de títulos, entre los que destacan trabajos de Isaki Lacuesta, Eva Vila, Julia Ist, o Los desheredados, de Laura Ferrés, o A estación violenta, de Anxos Fazáns, entre otros, y dirigir un buen puñado de cortometrajes, la gallega Diana Toucedo (1982, Redondela, Pontevedra) enmarca en su tierra, su primer largo, y lo hace desde un marco muy especial, en las montañas de “O Courel”, y en otros tantos pueblos de la región, en la Galicia interior, y a través de una mirada íntima y muy personal, recoge las costumbres e idiosincrasia de esos pueblos y sus gentes, en que la película se bifurca en dos grandes ejes.

Por un lado, tenemos el documento, donde Toucedo, de forma sencilla y reposada, retrata su paisaje, sus montañas, sus cielos, su naturaleza, los fenómenos atmosféricos, donde vemos caer la lluvia, arreciar el viento o encogerse con el frío, en que el paso del tiempo se convierte en un elemento más del retrato, y también, sus gentes y costumbres, la ganadería, con esas vacas pardas caminar por las angostas calles de los pueblos, la camaradería entre sus habitantes, y los quehaceres diarios de sus gentes (como la dulce y curiosidad de la niña pequeña y su cotidianidad junto a su madre y en el colegio) haciendo especial hincapié a la despoblación de las zonas rurales y el olvido de tantos. Por el otro lado, Toucedo construya una emocionante y cotidiana fábula que transita entre lo fantástico y el terror,  siguiendo la aventura de una niña, la citada Alba (que recuerda a la llevada a cabo por la Alicia de Carroll) que ha emprendido una búsqueda a todo aquello que no entiende, a aquello que le es ajeno, a ese mundo de los difuntos, que según las costumbres galegas, siguen ahí, conviviendo entre nosotros, como uno más, aunque sólo algunos son capaces de verlos, de convivir con ellos y aceptarlos como algo natural.

Alba es una de esas personas, y con la compañía de su amigo Samuel, se adentra en ese mundo, mientras asiste a las clases, donde escuchamos la memoria de los ancestros, la fantasía y las leyendas del pasado, donde seres mitológicos convivían con los habitantes de los pueblos. Aunque estos dos relatos casan de forma natural y honesta en el marco de la película, fundiéndose en el relato, caminando a la par, y formando parte del todo, retroalimentándose una a la otra, y siguiendo firme en el transcurso de la película, retratando ese paisaje visible y evidente del que somos testigos, y es otro paisaje, más difícil de ver y de sentir, que la película logra hacer visible, desenmarañando sus brumas y acercándolo para nosotros, en un viaje espiritual, a lo más profundo de nuestros sentidos, y abriéndonos de manera clarividente a ese otro mundo, que también está aquí, entre nosotros, más vivo que nunca.

La maravillosa y fascinante luz de Lara Vilanova (que recuerda a los mejores trabajos de Luis Cuadrado o Teo Escamilla) con esos poderosos interiores claroscuros (como la sorprendente secuencia en el interior de la casa a oscuras con Alba y Samuel) y la captación de esa naturaleza en continuo movimiento, con sus peculiaridades y demás, bien acompañada por el envolvente sonido obra de Oriol Gallart, y la música con tonos fantásticos de Sergio Moure de Oteyza, nos sumergen en este viaje de travesía fantástica, en que todo es posible, en que las cosas más ocultas y enterradas, asumen su evidencia a través de lo más íntimo y personal. Sin olvidarnos del inmenso trabajo de montaje que Toucedo comparte con Ana Pfaff (Responsable en trabajos firmados por Carolina Astudillo, Carla Simón o Meritxel Colell, entre muchos otros) dotando a la película de ese ritmo pausado pero alejado del ensimismamiento que quitaría fuerza a lo contado.

Toucedo ha vuelto a su tierra a través del cineasta inquieto que se acerca a lo más íntimo, a contarnos la vida de sus gentes, y de sus paisajes, del que mira con curiosidad la tierra que dejó hace tiempo, del que vuelve con su cámara a retratarnos sus sensaciones, reflexiones y miedos ante un mundo cambiante, diferente y continuamente amenazado, que todavía se resiste a morir, como en algún momento explican algunos de sus personajes, esa resistencia de vivir en ese lugar, a través del tiempo, compartiendo con aquellos que no están, y los que están, sintiendo que cada camino, cada piedra y cada aliento nos retrotrae a ese mundo en el que conviven de forma natural la vida y la muerte, o lo que es lo mismo, los vivos y los difuntos, a través de ese fascinante personaje de Alba, una niña que recuerda y de qué manera a aquella Ana, que viajaba al mundo de los espíritus, en El espíritu de la colmena, de Víctor Erice, una película con la que Trinta Lumes, esos puntos de luz en forma de ánimas, comparte muchas cosas, igual que con las recientes Penélope, de Eva Vila (en que Toucedo es su montadora) y Con el viento, de Meritxell Colell (en la que Pfaff es su montadora) en que el viaje de vuelta al pueblo, a lo rural, a las raíces, revela mucho más a sus personajes de lo que ellos se esperaban, convirtiendo sus travesías en una forma de lucha interna entre aquello que dejaron y aquello que se encuentran, descubriendo y descubriéndose en esos espacios, sus allegados, esas costumbres y sus tradiciones.


<p><a href=”https://vimeo.com/306661916″>&quot;TRINTA LUMES&quot; – Trailer</a> from <a href=”https://vimeo.com/elamedia”>Elamedia Estudios</a> on <a href=”https://vimeo.com”>Vimeo</a&gt;.</p>