Les culpables, de Marta Duran Lozano

ADOLESCENCIA Y ABORTO.    

“¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!

Santa Catalina de Siena 

En Una canta, la otra no (1977), de Agnès Varda (1928-2019), unas de las primeras películas que abordó de forma frontal y directa el tema del aborto a través de dos amigas, en la que una ayudaba a la otra a abortar de forma clandestina. La directora francesa siempre puso el foco en la libertad de la mujer, en sus derechos, sus problemas y su lugar en la sociedad. En Les culpables, la directora debutante Marta Duran Lozano (Cardedeu, 1997), también pone su luz en las adolescentes que abortan, y lo hace usando un dispositivo nada convencional y extraordinariamente efectivo, sin caer en amarillismos ni condescendencias, a partir de 6 jóvenes que ponen voz, cuerpo e interpretación a las vidas y experiencias de más de 100 adolescentes anónimas que abortaron, y lo hace a través de la palabra, la escenificación y demás artificios cinematográficos donde arma una película sobre el aborto y también, una película de cómo ahcer una película sobre el aborto.

La película surgida del prestigioso Máster de Documental de Creación de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona nace con la voluntad de romper el silencio de cientos de miles de mujeres jóvenes que tuvieron que vivir o sobrevivir a la experiencia de quedarse embarazadas siendo adolescentes, transmitiendo la culpa, la soledad, la rabia y la señalización de su familia y sociedad y la de ellas mismas, atrapadas en un bucle de sentirse señaladas y sometidas a la moral de la sociedad de turno que les tocó en suerte. Son muchas historias que recorren contextos y momentos muy diferentes, desde la España de finales de los setenta cuando viajaban a Londres, la que podía, o la que, a principios de los ochenta, tomaba la decisión de hacerlo en una clínica clandestina lúgubre y oscura, y así, las seis jóvenes nos van contando las intimidades y las circunstancias de todas las que pasaron por ese trance en edad tan temprana. La directora catalana construye una cinta que maneja con habilidad las diferentes ficciones construidas como apartados, escarbando los momentos vividos, así como la intrahistoria de la propia película, donde se discute, se dialoga y se habla, y se comparte ideas y experiencias, la herramienta esencial por el que aboga el tema de la película. 

Un equipo técnico que brilla en cada instante de Les culpables como el extraordinario trabajo de cinematografía de Caterina Barjau, en un reto nada sencillo, ya que pasa por muchas texturas y grosores, en una cinta rodada en estudio, como la películas de antes, construyendo y simulando habitaciones, salas de espera de centros médicos, clínicas clandestinas, salones setenteros, interior de avión y demás espacios. La excelente música de Lina Bautista, acompañada de algunos temas musicales de bandas, que ayudan a transmitirnos cada pedazo de vida de las participantes anónimas, sus miedos, soledades y demás emociones, sin caer en el sentimentalismo ni demás inventos para seducir al espectador, siempre se busca la verdad, la ficción y el documento desde el rostro, el cuerpo y la emoción sincera. El montaje corre a cargo de Nila Núñez, también coautora del guion junto a la directora, que la conocimos por su debut como directora con el documental Lo que dirán (2017), ahora dedicada a labores de edición en La bona escola, Muyeres, Saturno y Dios lo ve, entre otras. Un trabajo exquisito, directo y nada pretencioso, todo emana una verdad muy directa y honesta, captando la sensibilidad, el cuerpo y el alma de cada una de las presentes y ausentes.

No podemos olvidar la producción de Boogaloo Films con Miguel Ángel Blanca a la cabeza, siempre inquieto con el buen cine documental y los jóvenes valores, y Montse Pujol Solà con Guspira Films, las dos compañías que han hecho posible una película interesante que invita a la reflexión con la participación de las 6 jóvenes: Laura Gaja, Aina Minguell, Lara Oliete, Ava Portolés, Ravina Raventós y Martina Subirats que ponen la voz e interpretan las vidas de los más de 100 testimonios anónimos que experimentaron vivir un aborto en su adolescencia. Una película como Les culpables expone muchas verdades, tantas verdades silenciadas y culpabilizadas que la película verbaliza y nos cuenta para que seamos conscientes de ello y sobre todo, nos lanza muchas reflexiones para que nos detengamos y escuchemos, y aprendamos de sus historias, empaticemos con ellas y sus casos, tantos y tantos que aquí se explican de forma natural, sin medias verdades y sin máscaras. Una película tan cercana como íntima que traspasa la pantalla por su singularidad y arrojo, sumergiéndonos en un viaje al pasado lleno de silencio, soledad y amargura. Si el cine sirve para algo es para que nos muestre aquello que nos incómoda, que juzgamos y sobre todo, que nos muestre nuestra vulnerabilidad y miedo. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Daniel Tornero

Entrevista a Daniel Tornero, director de la película «Saturno», en el Parc de l’Estació del Nord en Barcelona, el jueves 24 de octubre de 2024.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Daniel Tornero, por su tiempo, sabiduría, generosidad, a Óscar Fernández Orengo, por retratarnos de forma tan especial, y al equipo de comunicación de Madavenue, por su generosidad, cariño, tiempo y amabilidad. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Nila Núñez

Entrevista a Nila Núñez, director de la película “Lo que dirán”. El encuentro tuvo lugar el jueves 30 de mayo de 2019 en los Jardines del recinto de la Escuela Industrial en Barcelona.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Nila Núñez, por su tiempo, generosidad, amistad y cariño, y a Jorge Tur, coordinador del Máster en Teoría y Práctica del documental Creativo de la UAB, por su complicidad, amabilidad, paciencia y cariño.

Lo que dirán, de Nila Núñez

QUIÉNES SOMOS.

“Lo más importante es que nosotras tenemos algo que decir y ellos necesitan escuchar eso”.

En los últimos tiempos, el cine español más arriesgado y personal, aquel que huye de los convencionalismos, el que más mira a su entorno y la sociedad que lo rodea, se ha destapado de forma sincera y realista, hablándonos sobre la adolescencia, pero no una adolescencia arquetipo y llena de territorios transitados, la que todos esperan, sino todo lo contrario, aproximaciones al universo adolescente desde una perspectiva interior, desde sus miradas más personales, sus conversaciones más íntimas y sus reflexiones más internas, películas ancladas en un marco documental, obras como Quién lo impide, de Jonás Trueba, que agrupa varios largometrajes en torno a mirar la adolescencia, sus protagonistas y escuchar sus diálogos, sus pensamientos y su mundo, igual que < 3, de María Antón Cabot, en la que siguiendo unos caminos parecidos al proyecto de Jonás Trueba, se lanza a investigar en el parque del Retiro de Madrid, como unos adolescentes pasan las tardes de verano, enrollados con las nuevas tecnologías, sus (des) amores y demás situaciones típicas de su edad.

Lo que dirán vendría ser el vértice de este triángulo, ya que vuelve su mirada al mundo de los adolescentes, en su caso, a dos chicas, Aisha y Ahlam, dos alumnas de Barcelona que emprenden su trabajo final sobre el hiyab, el velo islámico, y sobre como dos adolescentes educadas en un entorno musulmán, viven sus propias contradicciones, reflexiones y demás conflictos personales como externos derivados a la prenda de vestir, dos amigas, musulmanas, pero con formas de entender la religión y al vida desde puntos de vista muy distintos, porque Aisha lleva el velo, es familiar, reservada y obediente, en cambio, Ahlam, es todo lo contrario, no lleva el velo, se muestra extrovertida y rebelde. La directora Nila Núñez (Barcelona, 1993) se cruzó con Aisha y Ahlam y encontró su corto de final del Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la UAB, aunque la historia creció y se ha convertido en su primer largometraje, en el que filma las conversaciones de las dos chicas, sus ideas, reflexiones, conflictos, su relación familiar, sus relaciones con los demás compañeros o esas miradas inquisitorias de la calle y la sociedad, en unos diálogos que nacen desde el alma, desde lo más profundo de cada una de ellas, mientras Núñez las filma y sobre todo, las escucha, en un retrato sincero y profundo, donde lo más íntimo y cotidiano acaba trascendiendo en una mirada crítica sobre la sociedad y sus prejuicios sociales.

La directora barcelonesa filma a sus protagonistas tanto en un espacio íntimo y doméstico, mientras se maquillan, se visten y juegan, como dirá una de ellas, y en ese otro espacio, el exterior, cuando asisten a clase mientras tienen un debate sobre su condición de adolescentes, sus sueños, sus (des) ilusiones y sus relaciones con sus progenitores, no siempre bien avenidas. También, las vemos relacionándose con sus otros compañeros, en conversaciones sobre el hiyab y él porque lo llevan o no, y los conflictos que esa decisión conlleva, o mientras practican deporte a las miradas de los demás. Núñez ha construido una película sencilla y muy cercana, que bulle como si la pudiéramos tocar, como si fuese un cuerpo orgánico, porque nos habla con total desnudez y sin tapujos sobre adolescencia, identidades, religión y educación sin ser una película ideada para ello, sino desde lo más alejo posible de esa intención, capturando con su cámara de manera observacional todo aquello que acontece frente a ella, desde la cineasta humilde y sobre todo, inquieta.

Núñez destaca por su forma sensible y directa de capturar a sus adolescentes, como una especie de diario filmado en que se va construyendo la verdad o la realidad, como quieran llamarla, que una vez filmada y editada, adquiere connotaciones que van más allá de aquello que estamos viendo, produciendo un efecto revelador en el que las conversaciones íntimas de dos adolescentes musulmanas en un país extranjero y sus relaciones con esa sociedad y entorno, acaban convirtiendo la película en un claro ejemplo de la complejidad que provoca las diferentes culturas en nuestras sociedades, y las formas que tenemos de afrontar esas realidades tan distintas y ajenas a nosotros, y no solo eso, sino también, la película es un retrato profundo y sincero sobre las propias contradicciones del ser humano, como aclarará una de las chicas, de nuestros deseos, ilusiones, miedos propios de la adolescencia, cuando nos estamos descubriendo a nosotros mismos y estamos en pleno proceso de convertirnos en adultos, en ese tiempo de transición, donde todavía todo está por definirse, donde todo se está haciendo, quizás el mejor período para emprender nuestro propio camino en la que iremos formándonos como personas y descubriéndonos como somos, como queremos ser y qué hacemos para llegar a ello. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA


<p><a href=»https://vimeo.com/227462263″>LO QUE DIR&Aacute;N (Trailer Esp)</a> from <a href=»https://vimeo.com/uabmasterdoc»>UAB M&aacute;ster Documental Creativo</a> on <a href=»https://vimeo.com»>Vimeo</a>.</p>