Entrevista a Xavi Puebla

Entrevista a Xavi Puebla, director de la película «Femení, singular», en una de las salas de los Cinemes Girona en Barcelona, el miércoles 16 de septiembre de 2026.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Xavi Puebla, por su tiempo, sabiduría y generosidad, y a Fran Arráez de Madavenue, por su tiempo, cariño, tiempo y amabilidad.  JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Entrevista a Vico Escorcia

Entrevista a Vico Escorcia, actriz de la película «Femení, singular», de Xavi Puebla, en una de las salas de los Cinemes Girona en Barcelona, el miércoles 16 de septiembre de 2026.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Vico Escorcia, por su tiempo, sabiduría y generosidad, y a Fran Arráez de Madavenue, por su tiempo, cariño, tiempo y amabilidad.  JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Femení, singular, de Xavi Puebla

MUJER, INMIGRANTE Y POBRE. 

“Cuando inmigramos, solía llorar mucho. Pero me di cuenta que a nadie le importaba.”

Frase de la película Vidas pasadas, de Celine Song

El universo cinematográfico de Xavi Puebla (Barcelona, 1969), se mueve dentro del ámbito laboral como sucedía en Bienvenido a Farewell-Gutmann (2008), donde tres empleados se disputan el puesto vacante de director, En A puerta fría (2012), un agente de ventas en apuros se las ingeniaba para revertir su situación profesional. En Femení, singular la cosa se centra en Nayeli, el eslabón más bajo de la pirámide laboral porque ella es una inmigrante mexicana y de escasos recursos que transita por Barcelona como empleada doméstica. Una mujer invisible, sometida a los cánones laborales impuestos por los que manejan los hilos, y además, tan sola como la distancia que le separa de su país, donde almacena el sueño de un bar junto a su esposo. Un hecho inesperado y totalmente revelador sumirá a Nayeli en un callejón sin salida de compleja solución. Una situación cotidiana en la que sobreviven cientos de miles inmigrantes acumulando empleos para vivir aquí y enviar dinero para allá. Vidas ensombrecidas, vidas pobres y sobre todo, no vidas.

A partir de un guion sólido y sin concesiones coescrito por el desaparecido Jesús Méndez, que colaboró en más de 40 proyectos audiovisuales, Mireia Vidal, coguionista de Yo, de Rafa Cortés y Les mans buides, de Marc Recha, y el propio Puebla, nos situamos en la mirada y el gesto y las pocas palabras de la protagonista, un personaje basado en su rostro y un interior que, en la intimidad, vemos todo el dolor y la incertidumbre en la que está instalada muy a su pesar. La película se cuenta bien y se explica mejor, sin necesidad de artilugios ni inventos para subyugar al espectador, aquí la cosa por otro lado, donde el respetable observa a un personaje viviendo situaciones tan cotidianas como incómodas, en el que se le obliga a vivirlas y no mirar hacia otro lado más cómodo, porque en Femení, singular  se tocan temas que duelen, que molestan y que apenas se ven, por no decir que viven en la profundidad del olvido. Nayeli es mujer, inmigrante y pobre, muchos obstáculos para alguien que tiene escasos medios para enfrentarlos, además de la indiferencia y la cero empatía que recibe de sus superiores, como la señora en la que limpia y cuida de su hijo, tan estirada como distante y altiva, o su casera, tan necesitada como ella, pero alejada porque ella se siente en una posición de altura. 

La excelente cinematografía de Albert Pascual, que conocemos por sus trabajos con Bigas Luna, Santiago A Zannou, Ibon Cormenzana y Oriol Paulo, entre otros. Una luz mortecina y una cámara quieta y cercana, observadora pero sin invasora, con unas localizaciones que se alejan de lo previsible y buscan la autenticidad y sobre todo, la verdad, aquella que decía Rossellini, la que mira, no juzga y penetra en las entrañas de la realidad y del propio personaje. La música de Isabel Latorre, que ha trabajado con Neus Ballús, Elena Escura y Àlex Lora, entre otros, sensible y sincera que construye ese espacio doméstico y urbano por el que se mueve la protagonista, sin recurrir a los excesos típicos del cine mercantilista. El montaje es de Maria Castan De Manuel, que trabajó con Puebla en su cortometraje Negra nit (2022), amén de las recientes Supernatural, de Ventura Durall y Extrany riu, de Jaume Claret Muxart. Una edición con el aroma de las películas de Fritz Lang en EE. UU., sobrias, concisas y huyendo de alardes ni acelerones, sino apoyadas en la contención que la acerca a Bresson, donde la imagen es el foco principal y la palabra ayuda a ir más allá, dotando al relato de solidez y tangibilidad ya que nos sentimos dentro del personaje, siendo testigos de sus decisiones y sus complejidades. 

La presencia de la actriz mexicana Vico Escorcia como Nayeli es todo un gran acierto porque nos la creemos en todo momento, y sin apenas abrir la boca, que hace de su interpretación aún más difícil, porque todo lo debe de expresar desde el silencio, transmitiendo las situaciones tan adversas y en soledad en las que está inmersa en su peculiar método de supervivencia cueste lo que cueste y enfrentándose a una sociedad tan ensimismada en sí misma que olvida con mucha facilidad al otro. Le acompañan Nora Navas como la “señora”, una actriz completísima que siempre resulta muy creíble y natural. Kasi Kapcia es Ilona, que hemos visto en Frontera y Una quinta portuguesa, entre otras. Otros intérpretes son Mònica Almirall, Sergio Caballero, que ha trabajado varias veces con Puebla, y Carles Sanjaime, entre otros. en Femení, singular encontramos referencias al Neorrealismo italiano, al Free Cinema, y cómo no, a los Dardenne, cineastas que han virado sus cámaras, como hizo Buñuel en Los olvidados que corrigió un plano demasiado bonito a Gabriel Figueroa porque la historia iba sobre los que no existen como Nayeli, los que están, trabajan y son pero no para los que los encierran en sus vidas y sus barrios, alejados de ellos. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA 

Entrevista a José Luis Montesinos

Entrevista a José Luis Montesinos, director de la película «Cuerdas», en el Hotel Medinaceli en en Barcelona, el martes 18 de febrero de 2020.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a José Luis Montesinos, por su tiempo, generosidad y cariño, y a Sandra Carnota de ArteGB, por su tiempo, amabilidad, generosidad y cariño.

Entrevista a Miguel Ángel Jenner y Paula del Río

Entrevista a Miguel Ángel Jenner y Paula del Río, intérpretes de la película «Cuerdas», de José Luis Montesinos, en el Hotel Medinaceli en en Barcelona, el martes 18 de febrero de 2020.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que han hecho posible este encuentro: a Miguel Ángel Jenner y Paula del Río, por su tiempo, generosidad y cariño, y a Sandra Carnota de ArteGB, por su tiempo, amabilidad, generosidad y cariño.

Cuerdas, de José Luis Montesinos

SOLA ANTE LOS MIEDOS.

“Mi padre fue ingeniero y tenía la intención de seguir sus pasos, pero las películas se convirtieron en mi verdadera pasión. La planificación cuidadosa es importante en ingeniería, así que usé esa experiencia para enfocarme en la preproducción de películas. Con los bajos presupuestos que tenía, no podía permitirme que el elenco y el equipo esperaran durante días en una película de 10 días mientras descubría cómo y qué disparar”

Roger Corman

Hay películas que hacen de su modestia su mejor virtud, no pretendiendo hacer algo que se escapa de sus medios de producción, sino adecuándose a sus limitaciones y sobre todo, extrayendo el máximo rendimiento artístico a las escaseces presupuestarias. Cuerdas, primera película de José Luis Montesinos (Tarragona, 1978) cumple con toda esa idea, construyendo un relato de terror en un ambiente doméstico, y encadenando a su protagonista a una silla y a su inmovilidad, creando así una peculiar e interesante cinta angustioso y brillante. Montesinos había despuntado en el mundo del cortometraje con películas como  La historia de siempre (2010) y El corredor (2015) de corte social en los que indagaba en temas como la pareja o las consecuencias de difíciles decisiones.

En su puesta de largo sigue alimentando la tensión y lo asfixiante que ya estaba en sus anteriores trabajos, y nos sumerge en una historia anclada en el presente, pero muy deudora de un pasado oscuro y muy turbio. Nos encontramos con Elena, una joven tetrapléjica que ha perdido a su hermana gemela en un accidente, y después del hospital, regresa a casa para compartirla junto a su padre Miguel, relación conflictiva en que la hija reprocha demasiadas cosas a un progenitor que también sufrió lo suyo con la muerte de la madre tiempo atrás. Debido a la situación de Elena, el padre ha provisto a su hija de un perro adiestrado para ayudarla. Aunque las cosas se tuercen, el padre queda fuera de juego, el perro se vuelve rabioso y la niña se queda sola, encerrada en su casa y con la amenaza del perro. El director tarraconense nos convierte en un personaje más, junto a la joven atrapada en su silla y en ese paisaje doméstico que acaba de conocer.

La película se instala en los días para contarnos una sutil y una trama muy bien elaborada (en un guión que firman Montesinos e Iakes Blesa, que ya trabajaron juntos en El corredor)  donde van apareciendo obstáculos y tensiones que van cercando la voluntad de Elena. Una joven que deberá no solo lidiar con ese presente difícil y acorralado en el que se encuentra, sino también con los traumas del pasado y el accidente que lo cambió todo. Cuerdas no solo hace referencia a las cuerdas físicas y evidentes en las que se encuentra Elena postrada en su silla, sino a las otras, las que no se ven, las emocionales, las más complejas de sobrellevar, las que tarde o temprano hay que enfrentar para calmar las emociones y reconciliarse con uno mismo. En el relato encontramos muchos momentos de tensión y angustia, al más puro estilo de terror clásico, donde la supervivencia se torna en el foco de atención, aunque también nos encontramos con otros momentos de tensa calma en los que Elena rinde cuentas con su pasado, y sobre todo, con su hermana y su recuerdo.

Montesinos se arropa de otros cómplices que han caminado junto a él en el cortometraje como la presencia en la cinematografía de Marc Zumbach, auténtico alma mater del director, que consigue transformar esa luz cotidiana y doméstica en una luz densa y compacta que oscurece el ambiente y enmarca cualquier habitación u objeto en una sensación de miedo y peligro. Y el gran trabajo de Luis de la Madrid (uno de los editores más importantes dentro del género de terror, colaborador entre otros de nombres tan ilustres como Balagueró, Paco Plaza o Guillermo del Toro) consigue un trabajo estupendo con ese ritmo in crescendo donde a medida que avanza la trama, nos vamos encontrando más atrapados y solos. Un estupendo reparto encabezado por Paula del Río, que ya la vimos despuntar en El desconocido y La sombra de la ley, ambas de Dani de la Torre, creando una Elena que deberá arreglárselas para sobrevivir sola ante la terrible amenaza de ese perro asesino que recuerda a El perro blanco, de Fuller o aquel otro en El perro, de Antonio Isasi-Isasmendi, junto a ella Miguel Ángel Jenner, auténtico actor fetiche de Montesinos, y brillante actor de doblaje, entre otros trabajos, interpreta con sobriedad y esa mirada penetrante, hace aquí el padre de Elena, un hombre de segundas oportunidades que hace lo imposible para que su hija consiga sobrellevar su discapacidad de la mejor manera posible.

Cuerdas  nos va sumergiendo sin prisas ni estridencias en su trama lineal y sencilla, en el que todo va enrollándose como si fuese una madeja difícil de desentrañar, casi sin darnos cuenta, imbuidos en ese perro convertido a su pesar en una amenaza firme y peligrosa contra la persona que aparentemente tenía que proteger. Un relato certero y profundo, que no cae en entorpecer su estructura ni sacarse conejos de la chistera, sino en cogernos desde el primer minuto con esa tensión y terror tan cercano y corpóreo, con el aroma de las películas de Corman, el Giallo, o Sola en la oscuridad, de Terence Young, protagonizada por Audrey Hepburn, con la que tendría varias similitudes, u obras más de aquí como algunas obras de Jess Franco, Chicho Ibáñez Serrador, Los sin nombre, Tesis, etc… Títulos que evidencian como lo hace Cuerdas, que la modestia se puede convertir en el mejor aliado para contar un cuento de terror sobrio, interesante y profundo. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA