El cine de fuera que me emocionó en el 2024

El año cinematográfico del 2024 ha bajado el telón. 365 días de cine han dado para mucho, y muy bueno, películas para todos los gustos y deferencias, cine que se abre en este mundo cada más contaminado por la televisión más casposa y artificial, la publicidad esteticista y burda, y las plataformas de internet ilegales que ofrecen cine gratuito. Con todos estos elementos ir al cine a ver cine, se ha convertido en un acto reivindicativo, y más si cuando se hace esa actividad, se elige una película que además de entretener, te abra la mente, te ofrezca nuevas miradas, y sea un cine que alimente el debate y sea una herramienta de conocimiento y reflexión. Como hice el año pasado por estas fechas, aquí os dejo la lista de 30 títulos que he confeccionado de las películas de fuera que me han conmovido y entusiasmado, no están todas, por supuesto, faltaría más, pero las que están, si que son obras que pertenecen a ese cine que habla de todo lo que he explicado. (El orden seguido ha sido el orden de visión de un servidor, no obedece, en absoluto, a ningún ranking que se precie).

1.- LA MEMORIA INFINITA, de Maite Alberdi 

# https://242peliculasdespues.com/2024/01/12/la-memoria-infinita-de-maite-alberdi/

# https://242peliculasdespues.com/2024/01/14/entrevista-a-maite-alberdi/

2.- FALLEN LEAVES, de Aki Kaurismäki

# https://242peliculasdespues.com/2024/01/15/fallen-leaves-de-aki-kaurismaki/

3.- SLOW, de Marija Kavtaradze

# https://242peliculasdespues.com/2024/01/22/slow-de-marija-kavtaradze/

# https://242peliculasdespues.com/2024/01/23/entrevista-a-marija-kavtaradze/

4.- CUANDO ACECHA LA MALDAD, de Demián Rugna

# https://242peliculasdespues.com/2024/01/25/cuando-acecha-la-maldad-de-demian-rugna/

5.- LA ZONA DE INTERÉS, de Jonathan Glazer

# https://242peliculasdespues.com/2024/02/04/la-zona-de-interes-de-jonathan-glazer/

6.- PERFECT DAYS, de Wim Wenders

# https://242peliculasdespues.com/2024/03/05/perfect-days-de-wim-wenders/

7.- POBRES CRIATURAS, de Yorgos Lanthimos

# https://242peliculasdespues.com/2024/12/22/pobres-criaturas-de-yorgos-lanthimos/

8.- SALA DE PROFESORES, de Ilker Çatak 

# https://242peliculasdespues.com/2024/02/28/sala-de-profesores-de-ilker-catak/

9.- PRISCILLA, de Sofia Coppola

# https://242peliculasdespues.com/2024/03/07/priscilla-de-sofia-coppola/

10.- MAY DECEMBER, de Todd Haynes

# https://242peliculasdespues.com/2024/04/01/may-december-secretos-de-un-escandalo-de-todd-haynes/

11.- HOW TO HAVE SEX, de Molly Manning Walker 

# https://242peliculasdespues.com/2024/03/17/how-to-have-sex-de-molly-mannig-walker/

12.- THE BEAST, de Bertrand Bonello

# https://242peliculasdespues.com/2024/03/27/the-beast-de-bertrand-bonello/

13.- SIEMPRE NOS QUEDARÁ MAÑANA, de Paola Cortellesi

# https://242peliculasdespues.com/2024/04/25/siempre-nos-quedara-manana-de-paola-cortellesi/

# https://242peliculasdespues.com/2024/04/28/entrevista-a-paola-cortellesi/

14.- PUAN, de María Alché y Benjamín Naishat

# https://242peliculasdespues.com/2024/03/28/puan-de-maria-alche-y-benjamin-naishat/

15.- EL MAL NO EXISTE, de Ryûsuke Hamaguchi 

# https://242peliculasdespues.com/2024/05/14/el-mal-no-existe-de-ryusuke-hamaguchi/

16.- HASTA EL FIN DEL MUNDO, de Viggo Mortensen

# https://242peliculasdespues.com/2024/05/27/hasta-el-fin-del-mundo-de-viggo-mortensen/

17.- LA FLOR DE BURITI, de Renée Nader Messora y Joâo Salaviza

# https://242peliculasdespues.com/2024/12/08/entrevista-a-renee-nader-messora-y-joao-salaviza/

18.- TATAMI, de Guy Nattiv y Zar Amir 

# https://242peliculasdespues.com/2024/05/29/tatami-de-guy-nattiv-y-zar-amir/

19.- EUREKA, de Lisandro Alonso 

# https://242peliculasdespues.com/2024/06/17/eureka-de-lisandro-alonso/

20.- GREEN BORDER, de Agnieszka Holland 

# https://242peliculasdespues.com/2024/06/18/green-border-de-agnieszka-holland/

21.- FUERA DE TEMPORADA, de Stéphane Brizé 

# https://242peliculasdespues.com/2024/07/16/fuera-de-temporada-de-stephane-brize/

22, LAS JAURÍAS, de Kamal Lazraq

# https://242peliculasdespues.com/2024/07/28/las-jaurias-de-kamal-lazraq/

23.- DOGMAN, de Luc Besson 

# https://242peliculasdespues.com/2024/08/03/dogman-de-luc-besson/

24.- LA SUSTANCIA, de Coralie Fargeat

# https://242peliculasdespues.com/2024/10/13/la-sustancia-de-coralie-fargeat/

25.- LA HORA DE LA ESTRELLA, de Suzana Amaral 

# https://242peliculasdespues.com/2024/10/12/la-hora-de-la-estrella-de-suzana-amaral/

26.- AMAL, de Jawad Rhalib 

# https://242peliculasdespues.com/2024/10/27/amal-de-jawad-rhalib/

27.- JURADO Nº 2, de Clint Eastwood

# https://242peliculasdespues.com/2024/12/27/jurado-no-2-de-clint-eastwood/

28.- GÓNDOLA, de Veit Helmer 

# https://242peliculasdespues.com/2024/11/16/gondola-de-veit-helmer/

29.- !GLORIA!, de Margherita Vicario 

# https://242peliculasdespues.com/2025/01/19/gloria-de-margherita-vicario/

30.- PARTHENOPE, de Paolo Sorrentino 

# https://242peliculasdespues.com/2025/01/05/parthenope-de-paolo-sorrentino/

Dogman, de Luc Besson

EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS. 

“Dónde quiera que haya un desafortunado. Dios envía un perro”. 

Alphonse De Lamartine 

El prestigio de Luc Besson (París, Francia, 1959), se cimentó en títulos como Kamikaze 1999 (1983), Subway (1985), El gran azul (1988), Nikita (1990), Leon (1994), y Angel-A (2005). Un cine de género bien construido, de estupenda atmósfera, con personajes complejos y que conectó con el público. Con El quinto elemento (1997), su cine se volvió mucho más comercial, con vocación internacional y rodado en inglés, donde las historias se volvieron menos interesantes para un público menos exigente. Una deriva que alejó a espectadores como el que suscribe, ávidos de un cine más profundo y personal, en el que no todo fuese hacer caja, y donde primase el cine que intenta explicar una historia y unos personajes. Con Dogman, el cine de Besson, quizás cansado de tanta parafernalia vacía, ha vuelto a la casilla de salida, a sus orígenes, en que la historia y el personaje estaban por encima de todo, donde el fx era una herramienta más y no el fin. Douglas, el personaje desafortunado y solitario de la película no está muy lejos de Fred de Subway, ni de Jacques de El gran azul, ni de Nikita en la película homónima, ni mucho menos de León en la citada película, ni de André de Angel-A. Todos ellos personas solas, arrastrando algún trauma que otro, y llenos de miedo y coraje ante una sociedad que los sacude sin piedad. 

Besson construye en Dogman un relato que bebe mucho de la estructura de películas como Sospechos habituales, de Singer, entre otras, donde a modo de declaración escuchamos a Douglas explicar su vida a una psiquiatra, mediante flashbacks que van recorriendo una vida de maltrato y abuso en la que fue encerrado en una jaula con perros a los que liberó y se hizo amigo de ellos. Una vida en la oscuridad, de discapacidad, de miedos e inseguridad, pero también de valor y arrojo donde ha vivido de todo, incluso de artista transformista. La película desenvuelve al Besson más oscuro, más cineasta y sobre todo, más autor, donde prima la historia, con un excelente y complejo personaje y una historia digna de contar, donde lo importante no está en su resolución sino en su construcción, en la que mezcla todo tipo de géneros, de tonos y estructuras, cargado de una intensa y agobiante atmósfera, recorriendo los submundos de la ciudad, que podría ser cualquier ciudad grande, donde en los lugares más desdichados y abandonados podemos encontrar almas como la de Douglas que, a pesar de los pesares, sigue manteniendo una dignidad asombrosa junto a sus amados canes. 

Una cinematografía arrolladora, llena de claroscuros y sombras, casi como un cuento de terror gótico a lo Hammer, donde el Frankenstein, de Shelley sería el mejor referente, o incluso El fantasma de la ópera y sus derivaciones, que firma Colin Wandersman, donde se describe con inteligencia los altibajos emocionales de un protagonista tan complicado como Douglas, igual que el imprescindible diseño de producción de Hugues Tissandier, 11 películas junto a Besson, que alimenta todo aquello que debemos ver para comprender una vida tan tortuosa que ha tenido el protagonista, llena de abusos, dolor y mierda. El conciso y pausado montaje de Julien Rey, 9 películas con Besson, que no sólo impone una cadencia que se va llenando de sensibilidad y terror, sino que consigue una fábula de las que se agarran inmediatamente en sus casi dos horas de metraje. He dejado para el final la labor del músico Eric Serra, que ha estado en 16 películas de las 18 que ha hecho el cineasta francés, no sólo su mejor cómplice sino el que mejor ha entendido el universo complejo de cine de autor y comercial del citado cineasta, con unas composiciones que son tan importantes como las imágenes de sus películas, no se puede entender una sin la otra, lleno de belleza, de profundidad, de dureza y dulzura. 

Con Dogman, el cineasta francés vuelve a demostrar, como ya hacía en sus primeros trabajos, que es un gran director de actores, que sabe sacar lo mejor de cada uno de sus intérpretes y hacerlos indispensables para encarnar a sus personajes torturados y solitarios. Douglas lo encarna Caleb Landry Jones, un actor con un rostro y un cuerpo muy característicos, al que hemos visto con directores tan importantes como David Lynch, los hermanos Coen, David Fincher, Neil Jordan, Joon Boorman, Martin McDonagh, Sean Baker y Jarmusch, entre muchos otros. Su “Dogman” es un personaje de esos que no se olvidan fácilmente, un Bigger than Life,  grande y pequeño, valiente y cobarde, capacitado y discapacitado, artista y vagabundo, un tipo oscuro y lleno de luz, alguien que resiste a pesar del mal que ha sufrido y sufre, que tiene en los perros sus mejor amigos, aliados y familia. Le acompañan Jonica T. Gibbs como Evelyn, que hemos visto en las recientes Vidas pasadas y Civil War, la psiquiatra asignada, la mejor escuchadora para la vida de Douglas, tan llena de maldad y amor, y otros intérpretes como Christopher Denham, Clemens Schick, entre otros, y la maravillosa y breve presencia de un mito como Marisa Berenson.

Olvídense del cine comercial que ha hecho Besson en los últimos años y sobre todo, no lo confundan con Dogman, porque se estarán equivocando y mucho, porque su última película nos devuelve al mejor Besson, y no lo digo por decir, compruebenlo acercándose a los cines y dejense llevar por su historia, porque les llevará a un viaje que no olvidarán, en el que hay terror, como ya les he comentado, thriller, no del efectista, sino del que explica mucho la sociedad en la que vivimos y sus complejas consecuencias, también descubrirán realismo, pero el de verdad, el de muchos seres torturados que se ocultan y sobreviven como outsiders que habitaban en el cine de serie B y en el de Ray, Fuller y los mencionados Lynch y Jarmusch, y como las buenas de terror gótico también hay amor, el amor que sirve para seguir adelante y no matarse a pesar del sufrimiento y el dolor que nos infringen, y el otro amor, en este caso, el de los animales y más concretamente, el de los perros, tan fieles y confiantes, quizás eso es lo que les hace tan vulnerables a ojos del que sólo busca la maldad, como vemos en la película, los diferentes rostros de amos y lo que les imponen a los canes, tan ciegos e inocentes. No les entretengo más, y no se olviden de conocer la historia que cuenta Dogman, se lo agradecerán. JOSÉ A. PÉREZ GUEVARA

Dogman, de Matteo Garrone

PERROS SALVAJES.

Aunque ya llevaba cinco títulos en su filmografía, fue con Gomorra (2008) un durísimo retrato sobre el hampa napolitana, basada en la novela de Roberto Saviano, inspirada en hechos reales, la película que catapultó el nombre de Matteo Garrone (Roma, Italia, 1968) a nivel internacional. Un cine que ya había dado muestras de su carácter indómito con retratos sobre inmigración y oscuras historias de amor y odio, ancladas en lugares de la periferia o alejados, donde van a acabar aquellos con pocos recursos o marginales, con historias protagonizadas por los más débiles, aquellos invisibles que se mueven entre la suciedad y lo más terrible de la sociedad, con un marcado estilo documental, donde el retrato de los personajes y sus vidas, se acaba fusionando con esos lugares casi ruinosos de sus ambientes, atmósferas duras, ásperas y sucias donde gentes humildes se relacionan con la gentuza más horrible de la sociedad. Un cine que recuerda a la fealdad y pesimismo del cine de Pasolini, donde sus personajes parece ser que tienen marcado un destino negro hagan lo que hagan. En Dogman, noveno título de su carrera, se centra en la vida de unos pequeños comerciantes instalados en las afueras de la ciudad, y más concretamente en uno de ellos, Marcello, un hombrecito enclenque y divorciado, que tiene una relación fraternal con su hija pequeña Alida, y regenta su peluquería canina, y mantiene una relación amable con sus vecinos también comerciantes. Aunque, hay algo que preocupa a Marcello y los demás, y tiene un nombre, Simoncino, una mala bestia que ha creado el terror en el lugar, adicto a la cocaína, que le proporciona Marcello, y con un carácter violento que asola el lugar y tiene muy preocupados a los comerciantes.

Garrone narra un cuento ético, sin moralina, sólo muestra unos hechos, y convoca al espectador para que se mantenga despierto y alerta, donde nos habla de manera sobria y concienzuda sobre las consecuencias de las elecciones en nuestras vidas, y cómo esas decisiones nos convierte en personas que odiamos, en la parte sombría de nuestra alma, y cómo el miedo y la confusión nos lleva a realizar actos impuros y deshumanizados, traicionando a aquellos que más queremos, y provocando terribles consecuencias para nuestras existencias. El cineasta italiano construye una película sobre lo peor de la condición humana, donde no hay esperanza ni salvación, o al menos hay muy poca, y muchos menos para todos. Un cine de personajes enfrentados con aquello más oscuro y terrible, donde la sociedad se vuelve más siniestra y feroz, en el que sobrevivir se convierte en la preocupación diaria, porque hay veces que la razón ya no vale, y la violencia es el único argumento para salir adelante, algo así como una huída por miedo a enfrentarse a esa bestia que cada día nos humilla y nos aniquila más.

Garrone plantea una película de atmósfera agobiante y brutal, que deja sin aliento, donde el tiempo siempre está nublado o lluvioso, con muy pocas horas de sol, con unos personajes que hacen sus típicos trapicheos ilegales para ganarse unos billetes, y que a veces acaban trasgrediendo los límites, y cuando se dan cuenta ya es demasiado tarde. Una trama construida a través de dos ambientes, la primera, observamos la vida cotidiana de Marcello y los demás comerciantes de la zona, con esos momentos tiernos y agradables de Marcello con su hija, planeando viajes que my probablemente nunca realizarán o sí, y luego, tenemos la presencia inquietante y violenta de Simoncino, que se encuentra desatado y sus actitudes violentas van a más, un mundo sórdido y brutal, donde la película vuelve a los ambientes del hampa napolitana de Gomorra, donde traficantes, ladrones y gentuza de la misma calaña, pululan por la vida de Simoncino, y por la de Marcello, a veces a su pesar, cuando el gigante lo mete en sus negocios turbios, porque cada día quiere más, y nunca tiene suficiente.

El cine de Peckinpah, y sus personajes atrapados en la violencia y con esos destinos fatales cargados en su pasado y conciencias, fatalidades de las que no pueden escapar, sería un fiel reflejo al que se mira Garrone, donde la violencia siempre se desata de forma muy violenta y las consecuencias siempre son trágicas, como la espiral violenta que narra el director italiano, que va in crescendo, sin nada ni nada que pueda evitarla, donde cada acto en apariencia inocente, se vuelve turbio y cruel, con la magnífica metáfora de esos perros enjaulados que asisten atónitos a toda la maldad humana. Garrone narra con dureza y contención una venganza, un combate a muerte entre el hombre bueno y la bestia violenta que ataca su mundo humilde y sencillo, en el que sobresalen las dos magnificas interpretaciones de la pareja en cuestión. La cuidada y contenida interpretación de Marcello Fonte (un actor que había trabajado con Scorsese o Scola, entre muchos otros) se convierte en el centro de la trama, bien acompañado por su contrincante en estas lides, el enorme y violento Simoncino, una mala bestia suelta y peligrosa al que da vida Edoardo Pesce, convirtiéndose en un enemigo a la altura de la composición de Fonte. Dos grandes trabajos que nos llevan de un lado al otro, de un extremo a otro, donde ya nada tiene regreso, donde siempre se va hacia adelante, con extrema violencia, en este cuento moderno sobre la amistad, las zonas oscuras del alma, las decisiones que tomamos, y sobre las jaulas que nos inventamos, nos creamos y esas vidas que no llevamos por miedo o por desilusión.