El lugar de las fresas, de Maite Vitoria Daneris

CARTELTRABAJAR LA TIERRA.

En el campo del documental suele ocurrir que la realidad irrumpe en las filmaciones, de manera fortuita, y lo hace con tal fuerza, que se acaba convirtiendo en la materia estudiada y esencial de las películas. Un caso parecido le ocurrió a la cineasta Maite Vitoria Daneris (1978, Madrid) que llegó a Turín con la intención de visitar a una amistad, y quedó fascinada con el entorno humano de Porta Palazzo, el mercado al aire libre más grande de Europa, donde decenas de campesinos venden sus productos. Una noche, de madrugada, con la intención de filmar el mercado desierto y en silencio, posó su cámara en ese espacio vacío con el amparo de la solitud nocturna. De repente, una furgoneta irrumpió en su plano y comenzó a registrar lo que sucedía. Del vehículo se bajó Lina, una anciana que comenzó a montar su puesto de verduras, fruta y fresas. De manera intuitiva, la cineasta madrileña comenzó a filmarla, se hizo de día y al mercado llegaron otros vendedores con sus mercaderías, pero ella seguía pendiente del trabajo de Lina.

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Durante 7 años, Daneris ha filmado la cotidianidad de Lina, junto a su marido Gianni, y el espacio donde trabajan en San Mauro, una pequeña localidad junto a Turín, allí en ese mundo trabajan la tierra cultivando frutas y verduras, sin olvidarnos de las preciadas y sabrosas fresas, típicas de la región del Piamonte, al norte de Italia. Un día, en otro guiño del azar, aparece en el mercado Hassan, un inmigrante marroquí, que entabla amistad con Lina, y se establece una relación de trabajo. Daneris filma ese paisaje de jornadas interminables de trabajo, en un bucle sin inicio y final, hay momentos, breves, en los que se comparte la comida y algunas risas, los viajes de madrugada al mercado, algunas visitas, esporádicas, de Lina a la iglesia, y vuelta a empezar, en la que todos los espacios tienen su importancia, el campo, el mercado, la casa, todo contado de manera sensible y detallista. Una vida dura, sencilla, de trabajar la tierra y seguir hacía adelante con entusiasmo y sin decaer en ningún momento. La asombrosa capacidad de trabajo y vitalidad de Lina son admirables, su forma de trabajo es continua, casi no descansa, y mantiene ese pequeño microcosmos de trabajo y vida. Hassan se esfuerza, aunque a veces se generen conflictos con la anciana, pero se ayudan y también, se entienden, y forman un buen equipo. Gianni, el marido de Lina, trabaja en la granja, aunque se mantiene al margen del grosor de la película.

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Daneris construye un documento asombroso y valiente, en la que conviven varios idiomas desde el italiano (o piamontés), castellano y árabe, y además, también aparece en su película, aunque de manera esporádica, cediendo todo el protagonismo a las personas que filma, unas personas humildes, de campo, que trabajan sin cesar en aquello que les da de comer, pero sin perder el amor por lo que hacen, aunque les deje poco tiempo para hacer sus cosas. Una película en la que se respira el aroma del cine neorrealista italiano ambientado en el campo, que también supo registrar el trabajo rural y la amistad compartida de tantas jornadas durísimas de trabajo, y en conceptos y elementos del cine de Raymond Depardon dedicado al campo francés, en el que asistimos, como testigos de excepción, a la vida rural en todo su esplendor, caminando, respirando, sudando, ordeñando, labrando, recogiendo, y trabajando la tierra, con las manos como principal herramienta en el trabajo de los seres humanos, deteniéndose en todos los detalles y elementos que conforman la vida campesina actual. Daneris ha emprendido un viaje físico y emocional de gran calado personal, capturado la humanidad, filmándola de modo honesto, sin caer en la condescendencia y el paternalismo de algunas producciones, aquí no hay nada de eso. La película rezuma vida, trabajo y amistad, en unos personajes que trabajan y luchan diariamente para vivir en un mundo cada vez más mecanizado, y menos humano. La personalidad y sabiduría de Lina son un ejemplo a seguir, vive para su trabajo con sencillez, cuidando cada detalle del cultivo con el fin de extraer la esencia de sus frutas y verduras para luego poder venderlas en el mercado.


<p><a href=”https://vimeo.com/73775419″>Trailer _ El lugar de las fresas</a> from <a href=”https://vimeo.com/user1774928″>Maite Vitoria Daneris</a> on <a href=”https://vimeo.com”>Vimeo</a&gt;.</p>

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